El intendente de Villa Constitución, Jorge Berti, expresó su preocupación por la situación laboral que atraviesa la región luego de que el último informe oficial ubicara al aglomerado Villa Constitución-San Nicolás con una tasa de desocupación del 10,4%, la más alta del país.
El mandatario local explicó que el incremento del desempleo responde principalmente a la fuerte dependencia que tienen ambas ciudades de la actividad industrial y metalúrgica. Según detalló, la caída en los niveles de producción de las grandes empresas del sector comenzó a trasladarse al resto de la economía local.
Berti sostuvo que gran parte de la estructura productiva de la zona gira en torno a la industria pesada y a una amplia red de pequeñas y medianas empresas que trabajan de manera directa o indirecta para las firmas más importantes. En ese contexto, remarcó que la disminución de la actividad industrial terminó afectando a toda la cadena económica.
Entre las causas de la retracción, el intendente señaló la paralización de la obra pública nacional, que históricamente genera demanda para la producción siderúrgica. Si bien reconoció que en Santa Fe continúan ejecutándose proyectos de infraestructura, consideró que el volumen de trabajo impulsado por la Provincia no alcanza para compensar la demanda que generaba el Estado nacional.
En particular, mencionó la situación de la planta de Acindar, principal motor industrial de Villa Constitución, que redujo significativamente sus niveles de producción en los últimos meses. Según indicó, este escenario repercute no solo en el empleo fabril, sino también en actividades vinculadas como el comercio, la gastronomía y los servicios.
El jefe municipal también reclamó políticas que permitan fortalecer la competitividad de la industria nacional frente a la apertura de importaciones. En ese sentido, planteó la necesidad de corregir las diferencias existentes con otros mercados para que las empresas argentinas puedan competir en igualdad de condiciones.
Finalmente, advirtió que la crisis industrial genera un efecto multiplicador sobre toda la economía regional. «Cuando cae el empleo industrial, el impacto se extiende rápidamente a otros sectores que dependen de esa actividad», sostuvo, al describir el escenario que atraviesa actualmente Villa Constitución y gran parte del cordón industrial del sur santafesino.





