El caso de María, la perra que fue rescatada tras ser abandonada dentro de una bolsa en un canasto de basura en Rafaela, permitió conocer la situación de otro animal que convivía con ella y que también necesitaba ayuda. Se trata de un perro que quedó bajo el cuidado transitorio de Martín Tuninetti, presidente de la vecinal del barrio 17 de Octubre, quien ahora busca una familia que pueda darle un hogar definitivo.
En diálogo con Rafaela Noticias, Tuninetti relató que todo comenzó el domingo, después de las 14, cuando una vecina compartió una fotografía en un grupo de WhatsApp en la que se veía a María dentro de un canasto de basura. La mujer, junto a su hermano, logró rescatarla, aunque la perra escapó y corrió hacia la zona de la parroquia San Martín de Porres. Otras vecinas intervinieron para asistirla. Una de ellas le cortó el pelo debido al estado en el que se encontraba y luego la trasladaron a una veterinaria, donde recibió atención y se organizó una campaña de ayuda.
Mientras seguía lo ocurrido, Tuninetti comenzó a averiguar quién había abandonado a la perra y, en ese proceso, tomó conocimiento de que había otro animal en el mismo domicilio. Tras realizar la denuncia correspondiente, se activaron las actuaciones para retirar al segundo perro y ponerlo a resguardo. “Sabíamos que estaba este animalito también”, contó el vecinalista, quien destacó la rapidez con la que intervinieron las autoridades y el acompañamiento recibido durante el procedimiento.
“Necesita amor”: el estado de salud de Bichito
El perro quedó al cuidado de Tuninetti en carácter de tránsito. El hombre explicó que el animal ya fue revisado por veterinarios y que deberán realizarle estudios para determinar el alcance de sus problemas de salud. “Tiene un tumor y además tienen que ver si tiene un problema en la próstata”, detalló. Además, señaló que está muy delgado y desnutrido, por lo que necesita continuar con la atención y la recuperación.
Pese a las dificultades, el vecinalista destacó su comportamiento y la respuesta que tuvo desde que comenzó a recibir cuidados. “Hoy a la mañana, cuando llegué, sinceramente, se me tiró encima para hacer fiesta. Necesita amor», expresó.
El nombre “Bichito” surgió durante una conversación con la fiscal que intervino en el caso. Según relató Tuninetti, la funcionaria utilizó esa expresión para referirse al perro y él decidió adoptarla como nombre provisorio. La familia que finalmente lo reciba podrá elegir otro. “Es un perro buenísimo, no tiene maldad”, aseguró el presidente de la vecinal, quien explicó que lo mantiene en el galpón donde trabaja, aunque no cuenta con el espacio ni el tiempo necesarios para adoptarlo de manera permanente.

Buscan una familia para darle un hogar definitivo
El principal objetivo ahora es encontrar una familia que pueda hacerse cargo de Bichito, acompañar su recuperación y brindarle los cuidados que necesita. Mientras tanto, continuará bajo el cuidado transitorio de Tuninetti y a la espera de los estudios veterinarios que permitan definir los próximos pasos. “Lamento no tener un lugar para poder quedármelo, pero la persona que lo lleve seguramente le va a dar mucho amor y va a saber cuidarlo bien”, manifestó.
El vecinalista también destacó el compromiso de las personas que participaron del rescate de María, de quienes colaboraron con su atención y de las instituciones que intervinieron para asistir a ambos animales.
Los interesados en querer adoptar a Bichito deben comunicarse directamente con gente de P.R.A.D.A. (Programa Rafaelino por los Derechos de los Animales). Teléfono de contacto (3492) 339556
Fuente: Rafaela Noticias







