Durante mayo, los jubilados perciben sus haberes con una combinación de medidas que impactan directamente en el bolsillo. Por un lado, se aplica un incremento del 3,4% en base a la inflación, lo que eleva la jubilación mínima a $393.250. A este monto se suma un bono de hasta $70.000, establecido por decreto, que permite que quienes cobran el haber más bajo alcancen un ingreso cercano a los $463.250.
Además, continúa vigente el sistema de reintegros por compras con tarjeta de débito en comercios adheridos, una herramienta que permite recuperar parte del dinero gastado y sumar un extra a lo largo del mes sin necesidad de realizar trámites previos.
En cuanto al bono, se otorga completo a quienes perciben la jubilación mínima, mientras que para el resto se ajusta de manera proporcional hasta alcanzar un tope definido por el Gobierno nacional.
El cronograma de pagos se organiza, como es habitual, según la terminación del DNI. Las jubilaciones mínimas comenzaron a abonarse el 11 de mayo, mientras que los haberes superiores se acreditan desde el 22, completando el calendario hacia fin de mes.
De esta manera, mayo se presenta como un período con ingresos reforzados para los jubilados, a partir de la combinación de actualización, asistencia extraordinaria y beneficios adicionales.




