La conmemoración por los 145 años de la formación de Rafaela incluyó este viernes actividades centrales vinculadas a la identidad y la cultura local. A las 19:00 se desarrolló el acto oficial en el Cine Teatro Municipal Manuel Belgrano, con la presentación artística del ballet “Huellas de un encuentro”.
Posteriormente, a las 20:00, la feligresía se congregó en la Catedral San Rafael para la celebración de la misa en honor al santo patrono de la ciudad, presidida por el presbítero Alejandro Mugna.

Homilía, hermanamientos e historia local
Durante la liturgia, Mugna destacó la doble conmemoración: «En esta eucaristía que estamos celebrando, hacemos memoria agradecida de los 31 años de consagración de este templo, de esta iglesia catedral, realizada por Monseñor Romero el 24 de octubre de 1995. Y muy especialmente damos gracias por los 145 años de la formación de Rafaela, por su historia forjada con esfuerzo, sacrificio y compromiso».
En la ceremonia se remarcó la presencia de delegaciones de las comunidades hermanadas de Carcabuey, Sigmaringendorf y Fossano. Sobre este vínculo, el párroco afirmó: «Estos hermanamientos que se fueron plasmando en distintos momentos de la historia rafaelina son expresión de una riquísima fusión de cultura, costumbres y valores que fueron haciendo y forjando un modo de ser que identifica a los habitantes de esta ciudad».
En la misma línea, Mugna detalló el proceso fundacional: «La fe y la cultura de los inmigrantes que abrazaban como una valiosa herencia debió encarnarse en una realidad nueva y fusionarse pacientemente entre sí. Y sin desconocer a los pocos habitantes que ya estaban dispersos en estas tierras, muchos de ellos descendientes de los pueblos originarios que habitaban al oeste del río Salado y llegaban hasta estos lugares, y de los criollos que desde tiempo trabajaban en estas tierras en las grandes extensiones de campo».
El rol de la Catedral y el llamado al bien común
Al referirse a la sede diocesana, el sacerdote expresó: «El aniversario de la dedicación de este templo nos recuerda vivamente que se trata de nuestra casa. Esto es la catedral, es el centro de la ciudad, es nuestra casa a la que el Padre nos convoca para darnos vida», señalando además que «la celebración cotidiana de la eucaristía en esta iglesia es el pulmón de nuestra ciudad y de nuestra sociedad«.
Hacia el tramo final de su mensaje, Mugna exhortó: «Pidámosle al Señor que nos ayude a ser una iglesia en salida que toque las periferias, que no se canse de ser un hospital de campaña. Pidamos también para que todos los rafaelinos, todos los argentinos, creyentes o no, busquemos con todas nuestras fuerzas el bien común«.
Fuente: Rafaela Noticias







