YPF cerró el segundo trimestre de 2026 con el mejor EBITDA ajustado de su historia, que alcanzó los US$ 2.804 millones, un 150% más que en el mismo período del año pasado. La utilidad neta fue de US$ 1.205 millones, la segunda ganancia trimestral más alta registrada por la compañía.
El resultado estuvo impulsado principalmente por el crecimiento de la producción de petróleo no convencional, la reducción de costos y una mayor eficiencia operativa. La producción de shale promedió 213.000 barriles diarios, un 47% más interanual, y la compañía apunta a llegar a los 250.000 barriles diarios hacia fines de este año.
En ese contexto, YPF profundizará el desembolso de capital en Vaca Muerta. Durante el trimestre invirtió US$ 1.340 millones, un 16% más que un año atrás, y el 77% de ese monto fue destinado al desarrollo de la formación neuquina. La aceleración de las inversiones estará vinculada con el objetivo de aumentar la producción durante los próximos meses.
La expansión también se apoya en el desarrollo del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), cuya construcción superaba el 77% de ejecución al cierre de junio. La infraestructura permitirá ampliar la capacidad de transporte y exportación de crudo y está prevista para comenzar a operar a principios de 2027.
El escenario de crecimiento también atrae a nuevos jugadores. Pablo Iuliano, exCEO de YPF y uno de los protagonistas del desarrollo inicial de Loma Campana, encabeza actualmente TanGo Energy, una petrolera respaldada por Vista y Trafigura. La compañía proyecta invertir alrededor de US$ 3.000 millones en cuatro años para alcanzar una producción de entre 50.000 y 60.000 barriles diarios y analiza ingresar al RIGI.
La estrategia refleja un cambio de escala en Vaca Muerta, con YPF y otras empresas buscando aumentar la producción y aprovechar la infraestructura para convertir el crecimiento energético en mayores exportaciones y generación de divisas.
Fuente: Rafaela Noticias







