Yair Ismael, un vecino de barrio Amancay, compartió su sorpresa al notar que su producción de cítricos de este año presentó características completamente inusuales. «Notamos este año que la naranja empezó a dar pocas cantidades, pero muy grandes», relató.

La curiosidad llevó a la familia a pesarlas tras notar la enorme diferencia con las unidades regulares. «Ya hemos comido una, la pesamos y pesaba 900 gramos«, detalló, comparándolo con una naranja común que suele pesar unos 100 gramos. En cuanto al sabor, aseguró que eran «dulces» y «muy ricas».

El proceso natural y el cuidado del suelo
Respecto al motivo de este tamaño, el vecino investigó las razones detrás del fenómeno. Según explicó, se debe a un ciclo de descanso de la planta tras haber tenido una gran producción de frutos el año anterior.

«En ese año que descansa, la planta da unas pocas naranjas, pero es como que le da toda la energía, se dedica solamente a esas», indicó. En total, el árbol solo entregó cinco naranjas de este porte durante la temporada.





