A un año de la salida del cepo cambiario, los argentinos compraron cerca de 40 mil millones de dólares netos para atesoramiento, en un contexto marcado por la apertura del mercado cambiario y un dólar considerado “barato” por gran parte de los ahorristas.
Los datos oficiales muestran que solamente en abril de 2026 se registraron compras por 2.727 millones de dólares, con ventas por unos 750 millones, lo que dejó un saldo neto cercano a los 2 mil millones de dólares. En total, más de un millón y medio de personas adquirieron divisas durante ese mes.
El acumulado del último año alcanzó los 52.365 millones de dólares en compras y alrededor de 13 mil millones en ventas, dejando un saldo neto cercano a los 40 mil millones. La cifra supera ampliamente los niveles registrados durante el período 2017-2019, cuando también se había flexibilizado el mercado cambiario.
El fenómeno se explica, en parte, por la percepción de que el dólar mantiene un valor accesible frente al peso. Con pequeños excedentes de dinero, muchos argentinos optaron por comprar divisas como forma de ahorro.
En paralelo, el escenario económico muestra realidades diferentes según los sectores. Mientras algunas actividades vinculadas al consumo esencial comienzan a mostrar señales de recuperación, otros rubros ligados al mercado interno continúan atravesando fuertes dificultades y todavía no logran visualizar una salida clara.
En ese contexto, las exportaciones energéticas, mineras y agroindustriales aparecen como uno de los principales motores económicos para el Gobierno nacional. Se estima que esos sectores aportarán una parte importante del crecimiento del PBI durante este año.
Por otra parte, la inflación sigue siendo vista como el factor central que podría definir el clima social y político de cara a las elecciones de 2027. La expectativa oficial apunta a sostener la desaceleración de los precios para mejorar el humor económico y recuperar apoyo social tras un comienzo de año atravesado por tensiones políticas internas.




