Uriel Alexander Inocente, conocido como “El Topo”, fue condenado a seis años de prisión de cumplimiento efectivo luego de que el juez Javier Bottero homologara el acuerdo de juicio abreviado presentado por la Fiscalía y la defensa. El joven fue responsabilizado por dos hechos ocurridos en Rafaela: una tentativa de homicidio y un intento de robo calificado.
El acuerdo fue impulsado por el fiscal Martín Castellano y contó con la intervención de Victoria Romano, defensora pública de Inocente. Durante la audiencia, se expuso que el acusado prestó conformidad con el procedimiento y reconoció su responsabilidad en los hechos atribuidos.
El ataque con una chuza casera
Uno de los hechos ocurrió el 1 de febrero de 2026, en el barrio 2 de Abril. De acuerdo con la acusación, Inocente protagonizó una pelea en la vía pública, en la esquina de Dean Funes y Marozzi.
En medio del enfrentamiento, el acusado habría utilizado una chuza de fabricación casera, compuesta por un palo de madera de 44 centímetros y una hoja de cuchillo de acero inoxidable de seis centímetros. Con ese elemento le habría aplicado al menos dos puntazos a la víctima, uno en el tórax izquierdo y otro en el flanco izquierdo.
Las lesiones provocaron un neumotórax y afectaron las paredes torácica y abdominal. La víctima necesitó atención médica urgente y las heridas pusieron en riesgo su vida.
La Fiscalía sostuvo que la agresión estuvo dirigida a zonas vitales y que la muerte no se produjo por circunstancias ajenas a la voluntad del acusado, entre ellas la intervención de terceras personas que separaron a los involucrados y la posterior asistencia médica.
El intento de robo en un comercio
El segundo hecho se remonta al 21 de abril de 2025, alrededor de las 11:23, en un comercio ubicado en calle Runa Darío de Rafaela.
Según la acusación, Inocente actuó junto con otra persona que no fue identificada. Mientras él permanecía en la puerta del local para alertar sobre posibles inconvenientes, el otro individuo ingresó, exhibió un objeto que aparentaba ser un arma de fuego y exigió dinero a la persona que atendía el negocio.
La víctima se negó a entregar sus pertenencias y comenzó a gritar, por lo que ambos escaparon sin concretar el robo.
Por este episodio, Inocente fue responsabilizado como coautor de robo calificado por el uso de un arma de fuego cuya aptitud para el disparo no pudo acreditarse, en grado de tentativa.
Los fundamentos de la pena
Al fundamentar la pena solicitada, la Fiscalía valoró la gravedad de los hechos, la violencia desplegada y, especialmente, las lesiones que pusieron en riesgo la vida de la víctima de la tentativa de homicidio. También consideró la intimidación ejercida durante el intento de robo, aunque no se concretó la sustracción.
Como circunstancias atenuantes, el fiscal Martín Castellano mencionó que Inocente no registraba antecedentes condenatorios y valoró el reconocimiento de responsabilidad, que permitió avanzar con una resolución anticipada del proceso.
Ambos hechos fueron considerados en concurso real. Finalmente, el juez Javier Bottero homologó el acuerdo y estableció una pena de seis años de prisión de cumplimiento efectivo, con las accesorias legales y las costas del procedimiento.
Fuente: Rafaela Noticias







