Raúl Rambaud, vecino de Villa del Parque, volvió a poner sobre la mesa un reclamo que lleva una década sin solución: la falta de cloacas en un sector ubicado detrás del Tiro Federal, pasando las vías del ferrocarril, entre las calles Echeverría y Río de Janeiro, en cercanías del Canal Sur.
La particularidad del planteo es que, según explicó, las redes cloacales ya llegan a las inmediaciones de las viviendas y existen bocas de registro construidas desde hace aproximadamente diez años. Sin embargo, los vecinos todavía no cuentan con las conexiones domiciliarias que les permitan acceder al servicio.
Ante las sucesivas reuniones y promesas que, según relató, no se concretaron, Rambaud propuso una alternativa: que les autoricen a ejecutar la obra por su cuenta, comenzando por una cuadra y con el acompañamiento técnico necesario para garantizar que los trabajos se realicen de acuerdo con las exigencias correspondientes.
“Yo lo que quiero, como todos los vecinos del barrio, es tener cloacas y una vida más o menos ordenada, y no tener que preocuparnos todos los días porque se llena el pozo negro”, resumió.
Pozos negros y gastos de hasta $200 mil mensuales
El problema tiene consecuencias concretas en la vida cotidiana. Rambaud contó que algunos vecinos deben recurrir al servicio de camiones atmosféricos prácticamente todas las semanas para vaciar sus pozos negros. Según indicó, hay familias que gastan alrededor de $200.000 mensuales para afrontar esa necesidad.
La situación también condiciona hábitos tan básicos como bañarse. “Tenemos que medirnos con bañarnos. Si quisiera estar un ratito en la ducha, no puedo”, describió, al explicar que la capacidad de los pozos obliga a controlar el consumo de agua.
El vecino señaló que el sector comprende unas diez manzanas, aunque con diferentes dimensiones y frentes. No obstante, la propuesta inicial sería más acotada: comenzar con una cuadra, con alrededor de diez frentistas por lado, y evaluar los resultados antes de avanzar sobre otras calles.
“Si ellos nos permiten, como prueba piloto, empezar con una cuadra de ambos lados”, planteó.

La iniciativa no apunta a que el Estado financie directamente los trabajos, sino a obtener la autorización y la orientación técnica para realizarlos. Rambaut trabaja en el rubro de la construcción y cuenta con maquinaria y experiencia en movimiento de suelo, además de haber participado en distintas obras de la ciudad.
Incluso se comprometió públicamente a buscar una solución para aquellos vecinos que no puedan afrontar el costo de la conexión de inmediato.
“Si hay algún vecino que a mí no me pueda pagar, no me importa, porque yo voy a absorber a ese vecino que hoy no me puede pagar y capaz que de acá a un año me va dando el dinero”, afirmó. Y aclaró: “Yo lo que busco es tener cloacas, no tener un trabajo”.
El argumento de la planta depuradora
Uno de los obstáculos que, según contó, recibieron en distintas oportunidades es la falta de capacidad del sistema cloacal, vinculada a la planta depuradora y a la necesidad de completar su ampliación.
Rambaud cuestionó que se invoque esa limitación mientras observa nuevas conexiones en otros sectores de Rafaela, incluidos edificios de varios pisos y nuevas urbanizaciones.
“Si siguen conectando y nosotros hace diez años que estamos esperándolo, ¿por qué nos vienen con ese cuento?”, preguntó.
En ese contexto, la propuesta busca que se analice específicamente la factibilidad de incorporar las viviendas de ese sector, teniendo en cuenta que las redes y las bocas de registro ya estarían construidas en las inmediaciones. La posibilidad concreta de realizar las conexiones, de todos modos, requiere la evaluación y autorización técnica correspondiente.
El vecino recordó que en una reunión anterior les habían indicado que los trabajos podrían comenzar en diciembre de 2025. Posteriormente, según relató, surgió la alternativa de realizar la obra entre particulares, pero la propuesta encontró dificultades porque no todos los frentistas están en condiciones de pagarla.
“Se me agota la paciencia a mí y a los vecinos. Sentimos que estamos olvidados. Prácticamente en diez años nadie vino a decir: ‘Muchachos, tenemos una solución ya’”, expresó.
“No quiero seguir dando vueltas”
Rambaud insistió en que no pretende realizar conexiones clandestinas ni avanzar por fuera de las disposiciones vigentes. Por el contrario, pidió que se encuentre una vía formal para comenzar con una cuadra, con asesoramiento y supervisión técnica.
“No le estoy pidiendo que nos hagan eso. Le estoy diciendo: déjenme hacerla. Ni que corran con el riesgo económico ni nada por el estilo”, sostuvo.
También remarcó que el reclamo no busca señalar a una gestión política en particular. Según indicó, hubo conversaciones y reuniones con representantes de distintos gobiernos, pero hasta el momento no consiguieron una respuesta definitiva.
“Yo la verdad que no tengo ningún problema con charlarlo bien, pero lo que no quiero es seguir dando vueltas en este asunto, porque ya lo hicimos muchas veces”, manifestó.
El planteo apunta a que la primera cuadra funcione como experiencia inicial y permita comprobar si el esquema puede extenderse al resto del sector. De acuerdo con el vecino, la cercanía de la infraestructura existente y la posibilidad de que los frentistas asuman los costos justifican que se estudie una solución específica.
“Nosotros somos unos vecinos más, no estamos ajenos a la ciudad”, concluyó Rambaut, quien espera que el reclamo permita destrabar una obra que considera fundamental para mejorar las condiciones de vida de las familias del barrio.
Fuente: Rafaela Noticias







