Luego de los recientes eventos en la región, donde Colombia sufrió un sismo de 7,4 que dejó más de 111 muertos y Venezuela registró dos terremotos casi simultáneos, surgió el interrogante sobre la posibilidad de un fenómeno de magnitud similar en territorio argentino.
Especialistas en geología confirmaron que Argentina posee fallas capaces de generar terremotos de magnitud 7 o superiores, principalmente en la región oeste, aunque aclararon que los episodios sucedidos en el norte del continente no incrementan el riesgo local ni permiten predecir un evento inminente.
Las zonas de mayor riesgo según el INPRES
El Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) clasifica al país en cinco zonas. La Zona 4, identificada como de máxima peligrosidad, abarca el norte de Mendoza y el sur de San Juan, incluyendo sus capitales.
Por su parte, la Zona 3 (peligrosidad elevada) incluye el centro mendocino, sectores del norte y este sanjuanino, el oeste de La Rioja y el noroeste de San Luis. En tanto, la Zona 2 (moderada) contempla a Tucumán, Catamarca, sectores de Salta, Jujuy, el oeste de Córdoba y Tierra del Fuego.
La mecánica de las placas y el historial argentino
El geólogo Eduardo Malagnino detalló que la Placa de Nazca se desplaza a 7 centímetros por año hacia el continente, mientras que la continental avanza 1,5 centímetros en dirección contraria, acumulando energía elástica por rozamiento.
Por otro lado, el geólogo Andrés Folguera señaló que, aunque un evento de magnitud entre 7 y 7,5 es «muy poco probable», existen estructuras activas en la Sierra de Pie de Palo y Valle Fértil (San Juan), las sierras de Famatina, Velasco y Ambato (La Rioja), el Valle de Lerma (Salta) y la Quebrada de Humahuaca (Jujuy).
Argentina cuenta con antecedentes de sismos destructivos, como el terremoto de Mendoza de 1861 y el terremoto de San Juan de 1944.
Fuente: Rafaela Noticias







