Un episodio de extrema urgencia se registró en la ciudad de Frontera, donde dos efectivos de la Grupo de Operaciones Tácticas (GOT) asistieron a una niña de 8 años que se había atragantado con un alimento.
Los suboficiales Emmanuel Arce y Franco Romang relataron que todo comenzó cuando el padre de la menor llegó a la dependencia policial para pedir ayuda. «No dudamos en salir cuando el señor se acercó a la comisaría. Nos dijo que su hija se había atragantado con un alimento y actuamos de inmediato», recordaron.
Las maniobras permitieron que la niña llegara consciente al hospital
Tras intervenir en el lugar, la menor fue trasladada al hospital, donde permaneció bajo observación médica. Los efectivos señalaron que aguardaron en el nosocomio hasta conocer su evolución. «La médica nos informó que estaba bien, estabilizada, y nos felicitó por el trabajo realizado. Nos dijo que gracias a la maniobra que hicimos con mi compañero, la nena pudo llegar consciente al hospital», expresó uno de los policías.

Capacitación y contención en un momento crítico
Los suboficiales explicaron que las capacitaciones permanentes fueron fundamentales para actuar con rapidez y mantener la calma durante la emergencia. «En esta profesión hay que ser un poco frío, aunque cueste. Gracias a las capacitaciones que tenemos constantemente podemos actuar en este tipo de situaciones», señalaron.
Además de asistir a la menor, también debieron contener a su madre, que se encontraba muy afectada por el momento que atravesaba. «Tuvimos que tranquilizar a la mamá y contenerla mientras nosotros actuábamos con su hija», comentaron. Uno de los efectivos indicó además que integra el cuerpo de Bomberos Voluntarios, donde también recibe formación en primeros auxilios.
La familia aún no volvió a contactarse
Los policías informaron que, hasta el momento de la entrevista, no habían vuelto a tener contacto con la familia, aunque confirmaron que la niña se encontraba en buen estado tras ser atendida.
Durante el reconocimiento público, ambos destacaron el respaldo recibido por sus compañeros y superiores. «Agradecemos a nuestros compañeros y a la jefatura de la unidad, que en ningún momento nos dejaron solos y siempre nos incentivan a seguir capacitándonos», concluyeron.





