Tras la audiencia en la que el juez Javier Bottero dictó la prisión preventiva sin plazo para Leandro Lescano, acusado por la muerte de Thiago Benjamín Córdoba, de 16 años, el abogado defensor Carlos Farías Demaldé habló con la prensa y adelantó los próximos pasos de su estrategia. Entre sus planteos, sostuvo que la novia del adolescente fallecido también debería ser imputada por haberle confiado una motocicleta que, según su versión, fue utilizada para participar de una prueba de velocidad ilegal.
El letrado aclaró que no pidió formalmente su imputación durante la audiencia, sino que señaló que su conducta debería analizarse a la luz del artículo 193 bis del Código Penal, que contempla las pruebas de velocidad o destreza realizadas sin autorización en la vía pública.
“Si tenemos en cuenta lo que establece el artículo 193 bis, sin lugar a dudas que corresponde que sea imputada”, afirmó. Como argumento, sostuvo que la joven era mayor de edad y le había confiado la motocicleta a un menor para realizar una picada o una maniobra de destreza ilegal.
Farías Demaldé consideró que la decisión de mantener detenido a su defendido era, en cierta medida, previsible por la cercanía temporal del accidente y el estado inicial de la investigación. “Estamos frente a un accidente que es muy reciente, en que la investigación es muy incipiente, en la que resta determinar la existencia de testigos”, explicó.
En ese sentido, señaló que, con excepción de la novia de Córdoba, las personas que estaban en el lugar se retiraron después del accidente. Según su interpretación, pudieron haberlo hecho para evitar ser identificadas.
El abogado descartó que la familia de la víctima pudiera ejercer presiones sobre los testigos, aunque consideró que entre quienes presenciaron el episodio podría existir temor a tener que declarar o explicar lo sucedido.

El retraso madurativo de Lescano y el pedido de una junta médica
Otro de los puntos centrales de sus declaraciones fue la salud mental del imputado. El defensor indicó que asumió el caso poco más de 48 horas antes de la audiencia y que, durante ese tiempo, pudo advertir que el joven presenta un retraso madurativo. Por ese motivo, anticipó que solicitará una junta médica para determinar si Lescano comprendía la criminalidad de sus actos y podía dirigir sus acciones al momento del hecho. “Mi idea, en cuanto al avance investigativo, es solicitar una junta médica de salud mental con el propósito de determinar si él realmente es imputable y puede ser pasible de una pena”, manifestó.
El abogado hizo referencia al artículo 34 del Código Penal, que contempla supuestos de inimputabilidad cuando una persona no pudo comprender la criminalidad del acto o dirigir sus acciones en el momento del hecho. De todos modos, evitó anticipar cuál podría ser el resultado de la evaluación. Explicó que solamente había tenido dos oportunidades de conversar con su defendido y que la determinación deberá quedar en manos de especialistas. “Por la experiencia que uno tiene, es una persona que padece de un retraso madurativo. Ahora, serán los especialistas, médicos, psiquiatras o psicólogos quienes podrán determinar de modo concreto y eficiente si hay un grado de inimputabilidad en el imputado”, señaló.
La teoría de la autopuesta en peligro
El defensor también volvió sobre uno de los argumentos que había presentado durante la audiencia: la llamada autopuesta en peligro. Para explicarlo, mencionó doctrinas jurídicas de autores alemanes como Günther Jakobs y Claus Roxin, vinculadas con la responsabilidad penal cuando una persona asume voluntariamente una situación de riesgo.
Según su planteo, si se demostrara que la conducta de la víctima fue determinante y que no hubo una participación jurídicamente relevante del imputado en el resultado, podría discutirse la responsabilidad penal de este último. Farías Demaldé sostuvo que Córdoba tenía 16 años, conducía de noche y a alta velocidad y, según describió, circulaba “planchado”, en referencia a una modalidad de conducción con el cuerpo muy bajo sobre la motocicleta.
Como respaldo de su argumento, dijo que aportó videos publicados en redes sociales en los que, según su interpretación, se observa al adolescente realizando maniobras de destreza en moto que ponían en riesgo su propia vida. “Es una cuestión que le manifesté al juez, a través del fiscal, que debe ser considerada y tenida en cuenta al momento de analizar justamente el caso que es materia de investigación”, afirmó.
Se trata de la postura de la defensa, que deberá ser evaluada junto con el resto de las pruebas. En la audiencia, Bottero consideró que la participación de la víctima en una picada no excluía automáticamente la posible responsabilidad de Lescano y que existían elementos para sostener, en esta etapa, una probabilidad de autoría.
La apelación contra la prisión preventiva
El juez Bottero había descartado el riesgo de fuga, pero consideró que existía peligro de entorpecimiento probatorio y que las medidas alternativas propuestas por la defensa no eran suficientes para neutralizarlo. “Yo tengo un plazo de tres días hábiles para llevar a cabo una apelación sobre la decisión del juez de primera instancia”, explicó Farías Demaldé. Según indicó, una vez presentado el recurso, el tribunal de segunda instancia deberá darle tratamiento dentro de los plazos legales.
De esta manera, la defensa buscará que se revise la prisión preventiva mientras continúa la investigación por la muerte de Thiago Benjamín Córdoba, ocurrida el sábado 17 de octubre frente al autódromo de Rafaela, durante una picada de motos.
Fuente: Rafaela Noticias







