Médicos de cabecera del PAMI iniciaron un paro de 72 horas en rechazo a una resolución que implica un fuerte recorte salarial y cambios en sus condiciones de trabajo. La medida afecta la atención programada, aunque se mantienen las guardias y urgencias.
Scoccia advirtió que la situación económica se vuelve insostenible para los médicos, quienes deben afrontar gastos como alquileres, salarios de secretarias e insumos médicos. “Un médico de PAMI trabaja prácticamente full time, incluso con tareas administrativas fuera del horario de consultorio”, agregó.
Reclamo extendido a otros sectores de salud
El conflicto no se limita a los médicos. La profesional indicó que también hay problemas con otros prestadores: “Hay cesación de pagos a odontólogos, oftalmólogos y farmacias”. En ese sentido, sostuvo que todo el sistema se encuentra en estado de alerta.
Además, cuestionó la falta de previsibilidad en las decisiones: “Teníamos diálogo y sabíamos que había que hacer ajustes, pero presentamos propuestas que no afectaban los salarios y fueron ignoradas”.
La profesional puso el foco en el impacto que la medida puede tener sobre los afiliados, que superan los 6 millones en todo el país. “No es un número o un balance que tiene que dar positivo. La salud es un derecho y una inversión que el Estado está obligado a hacer”, expresó.
También aseguró que el conflicto responde a problemas en el financiamiento del organismo: “El PAMI dejó de manejar sus fondos y depende de que el Ministerio de Economía libere el dinero necesario”.
La medida de fuerza comenzó este lunes y se extenderá por 72 horas, aunque no descartan una profundización si no hay respuestas. “Quiero creer que va a haber una solución, pero si no la hay, esto va a seguir”, advirtió.
Por último, la médica envió un mensaje a los jubilados: “Esta lucha es por ellos también, porque merecen un sistema de salud acorde a lo que necesitan”.





