El equipo de fiscales del MPA que encabezan el fiscal jefe de la Unidad Especializada en Microtráfico de la Fiscalía General de la provincia, Franco Carbone; el fiscal regional de Rafaela Carlos Vottero y las fiscales Fabiana Bertero y Marcía Cecilia Doro, hizo conocer las imputaciones sobre cada uno de los 22 integrantes de la presunta organización criminal que operó de manera coordinada en Rafaela entre marzo de 2025 y agosto de 2026.
Los representantes del MPA expusieron cómo la banda se organizó para cometer delitos contra la vida, la propiedad, la libertad, la seguridad y la salud pública. Según se desprende de la investigaciión -cuyos detalles fueron revelados en la audiencia de este miércoles-, bajo un mando centralizado y de un alto perfil violento, la organización impuso su ley en el territorio mediante balaceras y amedrentamientos sistemáticos.
Toda la información que se incluye en esta nota es pública: fue ventilada en la audiencia realizada este miércoles. Las personas mencionadas son sólo imputados. Aunque están privados de su libertad, varios de ellos con prisión preventiva ratificada en distintas instancias, en este causa en particular por ahora solamente están imputados, lo que no implica abrir un juicio de valor sobre su inocencia o culpabilidad: son inocentes hasta que se pruebe lo contrario. Hecha esta aclaración necesaria, se describe a continuación lo expuesto en la audiencia por los fiscales intervinientes, en presencia de los defensores de los imputados y del juez Nicolás Stegmayer.
El capo y su lugarteniente
Los líderes y partícipes de este presunto entramado delictivo están identificados con nombre, apellido y roles definidos:
- Edmundo Modesto Carlos Lombardo, alias «Gringo»: Identificado como el jefe y líder máximo de la asociación criminal. Es el destinatario final del dinero generado por las actividades ilícitas que se transfería a su cuenta personal de Mercado Pago y la de su pareja. Además, se encargaba de dar órdenes directas para la comercialización de drogas en búnkers, la adquisición ilícita de armas y municiones de guerra, y de poner en alerta a la banda ante la inminencia de allanamientos policiales. «Lombardo es el que da las órdenes para tirar», según revelaron las declaraciones recolectadas en la causa.
- Franco Cejas, alias «Oreja»: Señalado como el organizador clave de la banda y la mano derecha del líder supremo. Ejercía el control directo sobre los puntos de venta de estupefacientes, reportaba las ventas a Lombardo, administraba el flujo financiero diario y se coordinaba con proveedores de drogas de la región. Además, ejecutaba personalmente balaceras, participaba en secuestros y amedrentaba a vecinos para usurpar propiedades destinadas al almacenamiento ilícito.
Comercialización y logística: la red de distribución y finanzas de la organización
Para sostener el engranaje del microtráfico de estupefacientes agravado por la participación de múltiples personas, la banda contaba con una red de partícipes que gestionaban los búnkers y movilizaban los flujos de dinero. La justicia ha detallado su participación según el nivel de responsabilidad criminal:
Partícipes Primarios:
- Carlos Andrés Barberán: Miembro de la organización que operaba bajo las órdenes directas de Franco Cejas. Se encargaba de abastecer los búnkers, perpetrar actos intimidatorios y participar en delitos contra la libertad. Está directamente implicado como coautor del secuestro coactivo agravado de dos víctimas retenidas en los búnkers de la red.
- Ariel Hugo Cejas: Hermano de Franco Cejas. Encargado de la gerencia de los puntos de expendio de drogas y del abastecimiento de armamento al grupo para su defensa criminal. Se constató judicialmente que continuaba comercializando drogas y coordinando acciones delictivas desde su lugar de detención mediante llamadas telefónicas y comunicaciones logísticas.
- Yanina Graciela Cejas: Hermana de Franco Cejas. Cumplía el rol estratégico de recaudadora, gestionando los movimientos de dinero provenientes del narcotráfico a través de constantes transferencias bancarias en cuentas virtuales. Está investigada como la «cajera» de la organización.
- Natacha Elisabet Meyer, alias «Gringa»: Involucrada en el traslado de drogas y su venta, remitiendo las ganancias a los líderes. Vinculada a la logística de armas y municiones del grupo, manejaba grandes sumas de dinero en beneficio de la cúpula de la organización.
Partícipes Secundarios:
- Leandro David Garetto: Miembro con participación activa en la venta al menudeo en los búnkers de la red. Resguardaba sustancias en su domicilio, custodiaba armas de fuego y participaba en la usurpación violenta de viviendas de vecinos.
- Tomás Federico Valenzuela: Encargado de la comercialización directa de drogas en búnkers. Participó en balaceras junto a otros imputados y actuaba de forma coordinada con la banda.
- José Luis Pizarro: Encargado de la permanencia, custodia y venta de estupefacientes en búnkers clave. Tuvo un rol central en el cautiverio violento de víctimas secuestradas por la banda, aplicando agresiones físicas y amenazas para obtener rescates.
- Diego Gabriel Lombardo: Hermano de Edmundo Modesto Carlos Lombardo. Vinculado a la comercialización mediante el acopio de estupefacientes en su domicilio de calle Donna 864 y la remisión de clientes al resto del grupo.
- Luján Abigail Chazarreta: Individualizada como vendedora en el búnker de calle Iturraspe 1717 (propiedad de la familia Lombardo) donde se secuestraron 103 envoltorios de cocaína listos para la venta.
- Karen Anyelén Espíndola: Vendedora en el búnker de calle Iturraspe 1717. Su rol consistía en canalizar las ganancias de las ventas del búnker directamente a la cuenta de Mercado Pago del líder el Gringo Lombardo.
- Maximiliano Sebastián Mongón: Responsable de la custodia y el traslado de armas de fuego y estupefacientes de la banda. Fue detenido portando un arma de fuego Bersa y envoltorios de cocaína junto a Natacha Meyer.
El brazo armado y la logística operativa: sicarios, soporte financiero y custodia
El resto de la red garantizaba el funcionamiento de la asociación ilícita mediante la provisión de logística armada, el blindaje financiero para lavar o canalizar extorsiones, y la custodia de las víctimas de secuestros coactivos.
- Laureano Juan Jesús Ardiles: Miembro de la facción armada dedicado a balaceras, ataques contra viviendas y cobro violento de cuentas. Imputado por participar en un tiroteo donde un disparo impactó en un niño de solo 12 años de edad en Rafaela.
- Ariel Gonzalo Gauna: Encargado de tareas de mando intermedio en los búnkers de la organización y de asegurar materialmente el cautiverio violento, vigilancia y amenazas de muerte a las víctimas de secuestro.
- Leyla Gauna: Involucrada en el comercio de estupefacientes y partícipe del secuestro de víctimas. Ingresaba al lugar de cautiverio para inspeccionar los rostros golpeados de los secuestrados y verificar que no pertenecieran a las fuerzas de seguridad.
- María Ramona Pizarro: Encargada de aportar la infraestructura jurídica e instrumental de la banda, facilitando cuentas de Mercado Pago a su nombre para ingresar el dinero obtenido de las extorsiones a las víctimas de secuestro.
- Edmundo Modesto Sergio Lombardo: Hermano de Edmundo Modesto Carlos Lombardo. Involucrado en el comercio de drogas y gestiones de cobro bajo amenazas armadas, registrando imputaciones por amenazar de muerte con revólver a una víctima en la vía pública.
- Juan Pablo Góngora: Miembro del brazo armado encargado de efectuar disparos y balaceras destinadas a amedrentar rivales. Detenido junto a Franco Cejas tras un enfrentamiento armado con la policía, portando una pistola Bersa de guerra con pedido de secuestro.
- Nicolás Andrés Duarte, alias «Niquito» o «Nikito»: Sicario de la organización con rol operativo directo en balaceras y ataques armados sistemáticos ordenados por la cúpula de la banda.
- Karen Gisel Stefano: Encargada del acopio y custodia de armamento y municiones de la organización en el domicilio que compartía con el líder Carlos Lombardo.
- Yamila Anahí Armenta: Encargada de proporcionar drogas listas para la venta, reportando stock de estupefacientes a la cúpula de la organización para su distribución.
- Maximiliano Daniela Allassia: Encargado de brindar apoyo logístico directo a Carlos Lombardo, asistiéndolo en el transporte y resguardo de cargamentos de droga en momentos de disputas territoriales con bandas enemigas.
Fuente: Rafaela Noticias



