Una mujer de Sunchales, declaró en el juicio oral por la causa Spaggiari y relató cómo perdió los ahorros que había obtenido tras vender dos terrenos. Su intención era invertir ese dinero y utilizarlo para construir una vivienda cerca de su padre.
La mujer explicó que comenzó a invertir en 2021, después de conocer la propuesta a través de comentarios que circulaban en su entorno. Según recordó, realizó dos operaciones: una por aproximadamente 19.000 dólares y otra por entre 8.000 y 9.000 dólares, aunque aclaró que no recordaba las cifras exactas.
Los pagos mensuales y las explicaciones que recibió
Durante su declaración, la testigo contó que su principal contacto con la firma era Gabriel Ullmann, quien la había invitado a concurrir a las oficinas. Allí también la atendía la madre de los hermanos Spaggiari (que por problemas de salud actualmente no participa del juicio), quien, según relató, le explicó que tenían una empresa dedicada a la fabricación de aberturas y ladrillos ecológicos.
La testigo señaló que Ullmann – condenado en la causa- se encargaba de llevarle mensualmente los intereses a Sunchales. “Él venía con un recibo con el total de lo que me iba a entregar y yo le firmaba como recibido nada más”, explicó. Agregó que conservaba esos comprobantes.

Los pagos se mantuvieron durante casi dos años, hasta que dejaron de llegar. La mujer contó que primero se comunicó con Ullmann y recibió explicaciones sobre supuestos problemas. Luego decidió viajar hasta las oficinas en Rafaela, donde encontró a otras personas que atravesaban una situación similar.
En una de esas reuniones, según recordó, Fernando Spaggiari les transmitió que la intención era devolver el dinero y que estaban buscando la manera de hacerlo. También les explicaron que habían tenido problemas con un edificio y que esa situación había afectado las operaciones.
Con el paso del tiempo dejaron de responderle. Finalmente, cuando volvió a las oficinas, encontró todo cerrado.
Las garantías y el proyecto que quedó trunco
Otro de los aspectos que mencionó fueron las garantías incluidas en los convenios. La mujer recordó que figuraban direcciones de inmuebles que supuestamente respaldaban las operaciones, pero sostuvo que después advirtieron que las mismas propiedades aparecían vinculadas a distintos inversores.
La pérdida económica también afectó sus planes personales. La mujer había vendido los terrenos con la idea de regresar a Sunchales -ya que no vivía antes allí- y construir una vivienda cerca de su padre. Sin embargo, ese proyecto quedó pendiente y tuvo que vivir bajo su techo.
Al referirse a sus expectativas sobre el proceso judicial, la mujer expresó que espera recuperar al menos una parte del dinero para poder concretar aquel proyecto. “Espero poder recuperar algo, no sé si todo, pero poder hacerme un pequeño departamentito”, manifestó.
La testigo también aclaró que, desde su perspectiva, no cree que la intención inicial de los Spaggiari haya sido cometer una estafa. Consideró que las negociaciones pudieron haberse salido de control y terminar en la situación que hoy se investiga en la Justicia.
Fuente: Rafaela Noticias







