Natalia Vera es una de las grandes referentes del ciclismo de pista argentino. Aunque nació en la ciudad de Beltrán, en Santiago del Estero, hace diez años eligió Rafaela para desarrollar su carrera deportiva y hoy asegura sentirse parte de la ciudad que la recibió y la vio crecer como atleta. En diálogo con Rafaela Noticias, la deportista recordó sus inicios en el ciclismo y el camino que la llevó a integrar la Selección Argentina.
«No soy de acá, pero ya hace la mitad de mi vida que estoy en Rafaela. Soy de Santiago del Estero, de la ciudad de Beltrán. Hace aproximadamente 14 años soy ciclista y hace 10 años estoy viviendo en la ciudad. Mi carrera deportiva creo que la hice acá, me formé en el Club Ciclista», expresó.
Actualmente, Vera también es embajadora de los Juegos Suramericanos que se disputarán en la provincia de Santa Fe, un reconocimiento que vive con orgullo. «Gracias a Dios soy embajadora de estos Juegos y para mí es un honor pertenecer a la Selección Argentina, representar a la ciudad y al club», destacó.
Un sueño que comenzó en familia
La pasión por el ciclismo nació gracias a su padre, quien practicaba la disciplina y la incentivó desde pequeña. «Mi papá es ciclista y fue quien me inculcó este deporte. Empecé a competir y, a los seis meses, salí subcampeona argentina acá, en este velódromo. No sabía nada de la pista, pero las ganas y el amor por este deporte hicieron que siguiera», recordó.
Con el paso de los años comenzó a viajar con frecuencia a Rafaela para entrenarse junto a Daniel Capella. Mientras cursaba la secundaria alternaba largas estadías entre ambas ciudades hasta que, en 2017, tomó una decisión que cambiaría su vida. «Costó dejar mi casa porque soy la más chica de la familia, pero quería formarme como atleta profesional. Ya estaba dentro de la Selección Argentina y con Daniel planificábamos competencias internacionales. Gracias a mi familia, que me dejó venir y siempre me acompañó, hoy estoy donde estoy», afirmó.
Estudiar, trabajar y entrenar para seguir compitiendo
A sus 27 años, Vera combina la exigencia del deporte de alto rendimiento con el estudio y el trabajo. Actualmente cursa un profesorado de Artes, trabaja por las tardes y dedica gran parte de su jornada a los entrenamientos. «Hago un poco de todo. Estudio por la mañana, entreno a la siesta, trabajo por la tarde y cuando vuelvo sigo entrenando. Mi día es completo», contó.
La ciclista explicó que decidió prepararse también para el futuro, consciente de que la carrera deportiva tiene un tiempo determinado. «Detrás del deporte también hay una vida. Dejamos el deporte y la vida sigue. Me estoy formando para eso y también trabajo porque lo necesito. La parte económica nuestra como deportistas no alcanza», sostuvo.
En ese sentido, reconoció que sostener una carrera de alto rendimiento implica un gran esfuerzo económico. «Este deporte es muy caro. Costear materiales de la bicicleta o un viaje es muy difícil. Hace diez años que le pongo muchas ganas y sigue estando difícil, pero hacemos lo que podemos, siempre con mucha pasión», señaló.

La ilusión de competir en casa
Con los Juegos Suramericanos cada vez más cerca, Vera considera que el evento dejará un antes y un después para Rafaela y para el deporte santafesino. «Es un evento único para la ciudad y para nosotros como atletas. Es uno de los eventos internacionales más importantes del proceso olímpico», remarcó.
Además, destacó el legado que dejarán las obras de infraestructura deportiva. «Las obras que se están haciendo en la ciudad y en la provincia van a permitir que nosotros podamos formarnos mejor. Antes teníamos que viajar mucho para competir y ahora vamos a tener la posibilidad de hacerlo en casa y seguir elevando el nivel», explicó.
Respecto al nuevo velódromo que se construye para los Juegos, Vera señaló que aún resta definir cómo será su utilización una vez finalizada la competencia. «Eso lo veremos después de los Juegos. Nosotros empezamos a concentrar con la Selección Argentina a fin de mes y nos vamos a quedar en Rafaela hasta la competencia. Después esperamos poder entrenar todo lo posible en la nueva pista», indicó.
La deportista aseguró que el nuevo escenario significará un salto de calidad para la preparación de los ciclistas argentinos. «Hace diez años que entreno en esta pista y algunos trabajos ahora van a ser mucho más específicos para adaptarnos a una pista de madera, como las que utilizamos cuando competimos en el resto del mundo», concluyó.
Fuente: Rafaela Noticias







