Tal como lo había adelantado Rafaela Noticias, este martes se concretó uno de los pasos más importantes dentro del proceso de quiebra del Grupo Spaggiari. Desde las 10 de la mañana comenzó la subasta pública de los bienes muebles pertenecientes a la firma, en el inmueble de Ayacucho 56, que durante años funcionó como una de las oficinas del grupo empresario y que aún conserva la cartelería ploteada con los logos de la empresa.
Con el correr de las horas, Rafaela Noticias pudo confirmar, a través de fuentes vinculadas al remate, que «se vendió todo», con una única excepción: una caja con llaveros que llevaban el logo de la empresa, el único elemento que no encontró comprador.

Más de diez horas de remate
La actividad comenzó a las 10 con la inscripción de los interesados. Luego, los asistentes realizaron una última recorrida por la vivienda de dos plantas donde estaban distribuidos los bienes. En la planta alta había dos ambientes y un baño, mientras que en la planta baja se concentraba el salón principal con la mayor parte de los elementos a subastar.
Alrededor de las 10.30, la martillera dio inicio formal al remate. El primer bien en salir a la venta, incluso antes de ingresar al inmueble, fue la Volkswagen Saveiro 1.6 modelo 2018, que finalmente fue adjudicada en 8,2 millones de pesos. La camioneta registraba una deuda superior a los 700 mil pesos de patente, obligación que pasó a ser responsabilidad del comprador conforme a las condiciones establecidas para la subasta.
La jornada se prolongó sin interrupciones hasta cerca de las 21 horas, cuando la martillera y su equipo de trabajo finalizaron el remate y abandonaron el lugar, luego de más de diez horas de actividad.
Entre 60 y 70 personas participaron de la convocatoria, que despertó un importante interés entre particulares, comerciantes y revendedores.
Se remataron 50 lotes
Aunque el edicto judicial contemplaba 50 lotes principales, muchos de ellos estaban divididos en sublotes. En total, durante la jornada se 116 sublotes de uno o más bienes, prácticamente todos adjudicados.
El inventario incluía la camioneta Saveiro, computadoras de escritorio, notebooks, impresoras, televisores, equipos de aire acondicionado, cámaras de seguridad, sistemas de alarma, escritorios, archiveros, muebles de oficina y una máquina contadora de billetes con detector de billetes falsos.
También se remataron elementos mucho más particulares, como una biblioteca con alrededor de 180 libros especializados en derecho inmobiliario, un dispenser con 15 bidones de agua, artículos para mate, adornos navideños, cortinas roller, matafuegos y una caja de llaveros con el logo de la empresa, que terminó siendo el único lote que quedó sin vender.
Entre los valores que trascendieron, además de la Saveiro adjudicada en 8,2 millones de pesos, un equipo de aire acondicionado se vendió en 150 mil pesos, un lote compuesto por una caja fuerte y una destructora de papel alcanzó los 57 mil pesos, mientras que un calefactor fue rematado en 10 mil pesos. Los escritorios, computadoras y otros elementos también despertaron interés entre los asistentes.
Las condiciones del remate
Los bienes fueron ofrecidos sin base y adjudicados al mejor postor.
Los compradores debieron abonar en efectivo y en el mismo acto el 100% del valor del lote, además del IVA cuando correspondiera, el 1% del Impuesto a la Compraventa y el 10% de honorarios del martillero —o el mínimo previsto por la Ley 7.547—. En el caso del vehículo, el adquirente también asumió las obligaciones establecidas por la resolución judicial respecto de los tributos correspondientes.
A la espera del monto total recaudado
Hasta el cierre de esta edición no se había informado oficialmente el monto total recaudado durante la maratónica subasta.
Lo que sí pudo confirmar Rafaela Noticias es que prácticamente la totalidad de los bienes encontró comprador, por lo que los fondos obtenidos pasarán a integrar el proceso de quiebra y, una vez descontados los gastos operativos, serán depositados en la cuenta judicial de la causa para avanzar posteriormente con la distribución entre los acreedores.
En paralelo, la causa penal continúa avanzando hacia el juicio oral. La investigación comprende 558 hechos de estafa y un perjuicio económico estimado en 235 millones de pesos, 9 millones de dólares y 11 mil euros, mientras la Justicia aguarda la fijación de la fecha para el debate oral que juzgará a los imputados.
Fuente: Rafaela Noticias




