La Vecinal del barrio 9 de Julio abrió este lunes las puertas de su sede para hacer un balance de los primeros seis meses de la actual comisión. El presidente Carlos Hernández y el tesorero Daniel Monay, acompañados por otros integrantes de la comisión, repasaron la situación institucional, económica y edilicia recibida y detallaron los proyectos que buscan llevar adelante.
Uno de los puntos centrales fue el estado patrimonial al momento del traspaso. Las elecciones se realizaron el 15 de marzo y la nueva comisión asumió formalmente el 23 de marzo. Según explicó Monay, durante la revisión de los libros de caja, patrimonio y actas encontraron diferencias e inconsistencias que fueron asentadas por escrito y comunicadas al Municipio.
Por ese motivo, la actual conducción estableció como referencia el 1 de abril para hacerse responsable del movimiento económico y patrimonial generado durante su gestión, diferenciándolo de las situaciones anteriores.
En el acta de traspaso figuraba una disponibilidad de caja de aproximadamente $400.000, mientras que el libro patrimonial consignaba $393.387. Monay explicó que esos fondos tampoco fueron transferidos inmediatamente: una parte se acreditó el 7 de abril y otra el el 27 de mayo.
Seis meses después, la situación es diferente. Según informó la comisión, la Vecinal cuenta actualmente con un saldo de aproximadamente $2.300.000.
La deuda con la EPE y los fondos que no llegaron
En el informe económico también se detalló la situación de la deuda con la Empresa Provincial de la Energía. La comisión aclaró que las facturas de electricidad se encuentran actualmente canceladas, mientras que permanece pendiente parte de un convenio de pago que había sido establecido durante la gestión anterior, la cual a su vez se está haciendo cargo del pago.
Al 28 de septiembre, las cuotas vencidas del convenio acumulaban $411.626,99, mientras que quedaban otros $431.134,21 correspondientes a cuotas cuyo vencimiento todavía no había llegado.
Durante la reunión también apareció otro reclamo vinculado a los recursos de las vecinales. La comisión señaló que, de acuerdo con el presupuesto municipal aprobado en 2025, existiría una suma de aproximadamente $190.000 que debería recibir la institución de parte del Municipio, pero que hasta el momento no habría sido acreditada.

Un techo que se hizo con materiales comprados en 2023
En cuanto a la sede, la comisión repasó el proceso de renovación del techo. Parte de los materiales habían sido adquiridos y abonados en su totalidad en 2023, mientras que también hubo una donación de materiales de Rafaela Alimentos, valuada en ese momento en más de $3 millones, según se informó durante la reunión.
La actual comisión tuvo que retomar el tema tres años después del acopio inicial. A partir de las obras se decidió avanzar con un reemplazo más completo del techo y no solamente con la colocación de nuevas chapas sobre la estructura existente.
Según explicaron, la empresa Walter Materiales colaboró para regularizar el acopio y continuó proveyendo materiales sin actualizar determinados valores de la compra original. También absorbió algunos materiales que fueron necesarios durante la obra.
La mano de obra de distintos trabajos vinculados con el techo, instalaciones eléctricas y otras intervenciones fue asumida por el Municipio.
Ahora queda por delante el cielorraso del salón principal. La Vecinal cuenta con distintos presupuestos y busca conformar una subcomisión de vecinos que ayude a organizar actividades, bonos contribución y otras acciones para reunir los recursos necesarios.
Pero el cielorraso no será el único trabajo pendiente: también deberán pintar el salón, incorporar ventiladores y completar otras mejoras del espacio.
La Vecinal quiere revisar el comodato de Bochas
Otro de los puntos que generó debate fue el acuerdo con la Asociación de Bochas para el uso de las canchas. La actual comisión recibió un comodato por diez años firmado pocos días antes de las elecciones y decidió solicitar asesoramiento legal y presentar una objeción formal ante el Municipio.
La postura de la Vecinal no es retirar la actividad. Por el contrario, Hernández y Monay remarcaron que consideran positivo que Bochas continúe funcionando y destacaron las actividades que se realizan con chicos y adultos mayores.
El cuestionamiento está puesto en la duración y en el encuadre del acuerdo. Según explicaron, un comodato de diez años puede comprometer a varias comisiones vecinales futuras, cuando los mandatos tienen una duración mucho menor.
Además, señalaron que el acuerdo no cuenta con el visado municipal, pese a que el inmueble pertenece al Estado. Por eso, la comisión presentó la documentación ante las autoridades municipales y actualmente el tema se encuentra en Fiscalía, a la espera de un dictamen.
La propuesta de la actual conducción es reemplazar el comodato por un contrato de locación, con un plazo más acotado y con la correspondiente intervención municipal.
Mientras tanto, la Vecinal también busca encontrar un equilibrio con los vecinos que reclaman por ruidos, estacionamiento y actividades que se extienden hasta la noche.
“Hay que convivir, no hay que padecerlo”, planteó Hernández al explicar la posición de la comisión.
Seguridad, pirotecnia y nuevos talleres
Durante la reunión también se repasaron reclamos por seguridad, iluminación, pérdidas de agua y convivencia. Uno de los temas abordados fue el uso de pirotecnia sonora en determinados sectores del barrio.
La Vecinal realizó presentaciones ante el Municipio y, en uno de los casos, un móvil de Prevención Comunitaria registró el lugar donde se utilizaba pirotecnia y posteriormente se infraccionó al vecino.
La comisión también destacó la ampliación de los talleres. A las propuestas gratuitas que ya funcionaban se sumaron actividades como yoga, memoria para adultos mayores e inglés, además de otras propuestas de carácter arancelado.
También se analiza incorporar un taller gratuito de arte para chicos, mientras que continúan las iniciativas vinculadas con espacios de escucha y prevención.
Con el balance de los primeros seis meses sobre la mesa, la comisión planteó como principales desafíos para la segunda parte del mandato completar las obras de la sede, ordenar definitivamente la situación documental y patrimonial, resolver el futuro del espacio de Bochas y sostener una agenda de reclamos y actividades junto a los vecinos.
Fuente: Rafaela Noticias






