La empresa Humming Airways comenzó a relevar la demanda existente en la región para evaluar una eventual conexión aérea entre Rafaela/Sunchales y el Aeroparque Jorge Newbery. La iniciativa busca conocer qué cantidad de potenciales pasajeros habría y cuáles serían los horarios y frecuencias que podrían hacer viable el servicio.
En ese marco, RAFAELA NOTICIAS dialogó con Gabriel Rivarossa, piloto y referente del Aeródromo de Rafaela, quien conoce de cerca los distintos intentos que se realizaron en los últimos años para recuperar una conexión aérea regular con Buenos Aires.
Rivarossa aclaró que sus opiniones fueron brindadas “a nivel personal”, desde su experiencia como piloto, usuario y por haber sido director de una empresa aérea. Recordó que las anteriores experiencias tuvieron diferentes resultados y señaló que, en varios casos, el principal problema terminó siendo económico.
Uno de los antecedentes que destacó fue la operación de aeronaves de mayor capacidad y, posteriormente, de un avión de 19 plazas. Según explicó, esta última alternativa permitió ajustar la operación a la demanda existente y alcanzar “un porcentaje de ocupación bastante importante”.
“Con un vuelo que sale a la mañana y vuelve a la tarde se logró un buen horario para el rafaelino que se va a Buenos Aires a trabajar y vuelve a la tardecita”, explicó.
El aeródromo y los aviones que podría recibir
Consultado sobre las condiciones actuales del Aeródromo de Rafaela, Rivarossa sostuvo que ya se demostró en la práctica que puede operar con aeronaves de mayor capacidad.
Recordó que en una de las experiencias anteriores llegó a operar un avión de 34 pasajeros y que también se utilizó una aeronave de 19 plazas, una capacidad similar a la que estaría contemplando Humming Airways.
Respecto del combustible, indicó que el aeródromo cuenta con una planta y que ese aspecto debería ser ajustado para una eventual operación comercial.
Sin embargo, marcó una diferencia técnica con el Aeropuerto de Sauce Viejo: las condiciones de equipamiento y radioayudas de este último permiten operar con mayor margen ante determinadas condiciones meteorológicas.
“Ante una condición mala quizás los aviones aterrizan en Sauce Viejo y no podrían aterrizar ni en Sunchales ni en Rafaela”, explicó Rivarossa, al referirse a las diferencias en materia de instrumentos de navegación y aproximación.
La autovía y un nuevo escenario para la demanda
Uno de los principales puntos que Rivarossa consideró necesario analizar es cuánto cambió el escenario regional respecto de los años en los que funcionaron vuelos comerciales desde Rafaela.
En ese sentido, señaló a la autovía como un factor que modificó las alternativas de traslado y sostuvo que hoy una parte de los potenciales pasajeros también tiene la posibilidad de dirigirse hacia Sauce Viejo.
“Hay que ver realmente qué masa crítica puede haber”, planteó.
El piloto explicó que, por las características actuales de la conexión vial, un pasajero de Rafaela puede evaluar distintas alternativas: utilizar un eventual vuelo desde la región, trasladarse hasta Sunchales o directamente viajar hacia Sauce Viejo.
También consideró que la distancia entre Rafaela y Buenos Aires juega un papel importante. Según su experiencia, para determinados viajeros el costo de un pasaje aéreo puede competir con el gasto de combustible de un viaje en automóvil, aunque la ecuación cambia cuando se trata de varias personas o cuando el destino final en Buenos Aires requiere movilidad.
“Si ya son de una PyME tres personas, yo creo que ahí por un tema de costos directamente se van a venir en un auto”, sostuvo.
Horarios y confiabilidad, dos factores centrales
Para Rivarossa, una eventual operación debería apuntar a un esquema que permita viajar durante el día: salir desde la región por la mañana y regresar por la tarde.
Pero además de la frecuencia, consideró determinante la confiabilidad del servicio. Recordó que las condiciones meteorológicas pueden afectar las operaciones tanto en Rafaela como en Sunchales y que una sucesión de cancelaciones o demoras puede hacer que los usuarios vuelvan a elegir el automóvil o Sauce Viejo.
“De pronto se va perdiendo confianza: no vino el avión, no pudo salir el avión y perdí la reunión importante. Entonces uno lo va descartando”, explicó.
En ese sentido, destacó que la encuesta impulsada actualmente por Humming Airways puede aportar información importante para determinar si existe la masa crítica necesaria.
Rivarossa contó que él mismo recibió el formulario y lo respondió, aunque señaló que desconoce cómo está siendo distribuido entre los potenciales usuarios.
Una encuesta para medir el interés
Humming Airways busca justamente obtener esa información antes de avanzar con una eventual propuesta comercial. El relevamiento apunta a conocer cuántas personas podrían utilizar el servicio, qué horarios serían necesarios y bajo qué condiciones podría resultar atractivo.
Para Rivarossa, el análisis comercial deberá determinar también desde qué punto de la región convendría operar, sin plantear la alternativa como una competencia necesariamente excluyente con Sunchales.
“Esta empresa tendrá que analizar comercialmente de dónde le convendría salir”, sostuvo.
El piloto manifestó además su expectativa de que el proyecto pueda avanzar si los resultados del relevamiento muestran que existe una demanda suficiente.
“Ojalá prospere y, como dije antes, no es que yo quiera estar robándole el vuelo a Sunchales, todo lo contrario”, afirmó, y agregó que está dispuesto a colaborar en el proceso “para bien de la ciudad”.
La encuesta de Humming Airways continúa abierta y constituye, por ahora, una instancia de evaluación previa. Los resultados permitirán a la empresa determinar si existe una demanda que justifique avanzar con una conexión aérea regular entre la región y Buenos Aires.
Fuente: Rafaela Noticias







