En el marco del operativo masivo de traslado de internos desde la Alcaidía de la Unidad Regional Quinta en Rafaela hacia el nuevo penal de Recreo, las autoridades provinciales y municipales despejaron las dudas sobre la postergada construcción de la nueva Alcaidía local. El ministro de Seguridad de la provincia de Santa Fe, Pablo Cococcioni, despejó incertidumbres al ratificar la continuidad del proyecto para esta infraestructura. De acuerdo con las declaraciones del funcionario provincial, se estima que el proyecto de la nueva Alcaidía de Rafaela tendrá presupuesto asignado en el año 2027.
Al ser consultado sobre el financiamiento de la obra para dicho período, Cococcioni fue asertivo y respondió: «sí, esperamos que sí». Con esta confirmación, el titular de la cartera de Seguridad neutralizó los rumores sobre un posible abandono de la iniciativa, explicando además el criterio técnico y estratégico que guió la readecuación de los plazos carcelarios de la actual administración.
Prioridades ante la emergencia de plazas penitenciarias
Para comprender la postergación temporal del inicio de la nueva Alcaidía, el ministro Cococcioni argumentó sobre la necesidad de priorizar la asignación de recursos debido a la herencia carcelaria recibida. De acuerdo a sus palabras, asumieron la gestión bajo una «situación crítica» caracterizada por una severa sobrepoblación, en la cual registraban «cuatro veces más presos en comisaría de los que habíamos dejado en la gestión anterior». Esta situación crítica obligó a reestructurar la obra pública penal, priorizando la creación masiva de plazas de alojamiento permanente para descomprimir comisarías.
En este contexto, Cococcioni explicó que las obras de gran escala debieron anteponerse lógicamente a las de menor capacidad para resolver la problemática provincial de manera veloz. «Entre una obra para un poco más de 100 detenidos (n. de la r: la obra proyectada para Rafaela es de unas 240 plazas) y una obra para 900, priorizamos la obra para 900″, precisó el ministro provincial para justificar la orientación del gasto. De esta manera, se privilegiaron los trabajos que proveen un gran número de plazas en el servicio penitenciario, postergando temporalmente los alojamientos menores pero asegurando que Rafaela será el siguiente paso del ordenamiento.
Detención transitoria y definición del terreno local
La necesidad de esta infraestructura no se funda en la falta de plazas permanentes, sino en la logística de detención transitoria en el interior santafesino. Al respecto, Cococcioni aclaró: «la alcaldía no la necesitamos porque nos falten plazas carcelaria la caída la necesitamos porque cuando se detiene transitoriamente en un lugar del interior de la provincia en algún lugar en algún lugar hay que alojar al detenido». Este alojamiento sirve para quienes deben afrontar audiencias en las horas subsiguientes y que, en muchos casos, recuperan la libertad a los pocos días, evitando traslados lejanos.
Fuente: Rafaela Noticias







