La crecida del río Paraná obligó a los productores ganaderos del norte de Santa Fe a acelerar la evacuación de animales de las zonas de islas. El objetivo es trasladar la hacienda a tierra firme antes de que el avance del agua complique los operativos y provoque pérdidas.
La situación afecta especialmente a los departamentos General Obligado, San Javier y Garay. En localidades como Romang, los productores organizan arreos y traslados en camiones para llevar los animales hacia campos más elevados. A medida que suba el nivel del río, será necesario recurrir a barcazas para completar la evacuación.
Según referentes del sector, el aumento del caudal está relacionado con las lluvias en el sur de Brasil y Paraguay, el repunte del río Iguazú y la apertura de compuertas de las represas de Itaipú y Yacyretá. Además, las precipitaciones recientes complican el acceso a algunos establecimientos rurales.
Uno de los principales desafíos es encontrar campos disponibles para alojar a los animales. El traslado también genera costos adicionales por el transporte, el alquiler de terrenos y la alimentación de la hacienda. Ante la urgencia, algunos productores podrían verse obligados a adelantar ventas.
La evacuación también representa un riesgo para la circulación vehicular. Sobre la Ruta Provincial 1 se espera un mayor movimiento de tropas de ganado, por lo que solicitaron a los conductores reducir la velocidad y circular con precaución ante la posible presencia de animales en la calzada y las banquinas.
Mientras continúa el operativo, los productores buscan aprovechar los próximos días para poner a salvo la mayor cantidad posible de animales. La evolución del Paraná será determinante para conocer el alcance de las complicaciones en la actividad ganadera de las islas santafesinas.
Fuente: Rafaela Noticias





