La cosecha de algodón en el norte santafesino está llegando a su final luego de una campaña atravesada por condiciones climáticas adversas que generaron importantes demoras. Así lo explicó Cristian Zorzón, presidente de la Asociación para la Promoción de la Producción Algodonera (APPA), quien señaló que las tareas se extendieron debido a las lluvias y a períodos de estrés hídrico.
Según detalló Zorzón, durante abril se registraron precipitaciones extraordinarias, principalmente en Santiago del Estero y el oeste de Santa Fe, que interrumpieron la cosecha durante prácticamente un mes. Esta situación provocó un marcado retraso en las labores de recolección.
El dirigente explicó que el comportamiento climático fue diferente según la zona. Mientras en el este de Santa Fe la cosecha se vio afectada por un período de lluvias, en el oeste hubo inicialmente falta de precipitaciones, seguida posteriormente por un estrés hídrico y luego por las lluvias extraordinarias de abril.
En ese sentido, Zorzón remarcó que el impacto fue especialmente fuerte en el oeste santafesino, donde el exceso de agua complicó considerablemente las tareas. En el este, en cambio, el escurrimiento del agua permitió que las precipitaciones tuvieran un impacto menor.
Uno de los principales efectos de esta situación se reflejó en los rindes. De acuerdo con las estimaciones mencionadas por el presidente de APPA, se perdió entre un 20% y un 30% del rendimiento físico del algodón, es decir, del peso obtenido en la cosecha.
El algodón tiene además una particularidad productiva: gran parte de las siembras se realizan en zonas bajas, donde otros cultivos no resultan competitivos. Por eso, las condiciones climáticas tienen un impacto directo tanto en el desarrollo del cultivo como en las posibilidades de avanzar con la cosecha.
Fuente: Rafaela Noticias





