Julia Lambert tiene 17 años y está a pocos días de cumplir uno de los grandes sueños de su carrera deportiva: representar a la Argentina en los Juegos Olímpicos de la Juventud Dakar 2026, que se desarrollarán en Senegal. La ciclista rafaelina será la única integrante de la delegación nacional en ciclismo y competirá tanto en la prueba de contrarreloj como en la de ruta.
La clasificación llegó después de un importante logro a nivel nacional. Lambert se consagró campeona argentina en persecución, resultado que terminó de confirmar su convocatoria para la competencia internacional. “Yo sabía que era una posibilidad que estaba entre las chicas que podían llevar, y cuando me consagré campeona argentina en la persecución, me dijeron que yo iba a viajar y que fui seleccionada”, contó.
La joven deportista reconoce que todavía le cuesta dimensionar lo que está viviendo. “La verdad estaba como que todavía no me la termino de creer. Voy a recién caer cuando esté allá y vea toda la villa y esté ahí corriendo todo”, expresó.
En Dakar será la única ciclista argentina, ya que el Comité Olímpico Argentino otorgó una sola plaza femenina para esta disciplina. Ante ese escenario, Lambert deberá afrontar las competencias sin un equipo nacional, aunque espera compartir la experiencia con las demás participantes. “Es un poco complicado porque es otra cosa correr sin equipo, pero bueno, creo que vamos a estar dentro de todo en la misma con todas las chicas”, explicó.

Una preparación exigente
Lambert comenzó a practicar ciclismo a los cuatro años. Su cercanía con el Club Ciclista de Rafaela y el antecedente de su hermano en la disciplina fueron claves para dar sus primeros pasos. “Vivía enfrente del club ciclista, entonces empecé en la escuelita ahí. Mi hermano también corrió en su tiempo, siempre me gustó”, recordó.
Desde entonces, la bicicleta se convirtió en una parte central de su vida. Actualmente combina la exigente preparación deportiva con sus estudios secundarios y reconoce que sostener ambas actividades requiere organización y esfuerzo. “Me cuesta un poco. Tuve que ir a hablar a la Regional para que me den un permiso para poder seguir en mi casa. Tengo que hablar con las profesoras para ver si me pueden mandar trabajos y seguir con la regularidad porque es muy complicado ser deportista y la escuela”, explicó.
El sacrificio también alcanza a la vida social. Lambert contó que resignó viajes y encuentros con amigas para poder cumplir con su preparación. “En Bariloche no fui para preparar el Argentino porque estaba muy ahí en las fechas. La semana de la primavera tampoco fui”, relató. Sin embargo, asegura que esas decisiones no representan un peso para ella: “Yo creo que no me afecta tanto porque disfruto lo que hago y me gusta hacerlo”.
Dakar y las expectativas
La rafaelina todavía no conoce en detalle el circuito en el que competirá. Sí tiene definidos los días: el 8 de noviembre disputará la contrarreloj y el 10 de noviembre la prueba de pelotón. En cuanto a sus expectativas, Lambert apunta a ubicarse entre las mejores. “Creo que puedo llegar a estar entre las 10, espero, ahí cerca. Tratar de quedar lo más alto posible, pero bueno, vamos a ver qué me espera allá”, señaló.
Y hay una característica del circuito que espera especialmente: que sea llano. “La verdad que sea llano, porque acá yo no tengo mucho para entrenar la subida, entonces me favorecería más si fuera llano”, explicó.

Más allá del resultado deportivo, la ciclista rafaelina espera que Dakar sea un punto de partida para nuevos desafíos. “Mucha experiencia y aprendizaje y espero que se me abran las puertas para muchas otras oportunidades, muchas otras competencias”, sostuvo.
Entre sus objetivos aparece la posibilidad de competir en el exterior y formar parte de algún equipo. “Espero, ojalá se me abran las puertas para poder hacer una experiencia afuera del país, estar corriendo en Estados Unidos o en Europa”, manifestó.
El esfuerzo detrás de la competencia
Lambert también puso en palabras una realidad que atraviesa a muchos deportistas de alto rendimiento: los costos que implica sostener una carrera deportiva. Actualmente, gran parte de sus gastos son afrontados por su familia. La bicicleta de contrarreloj que utilizará en Dakar, por ejemplo, es prestada, mientras que la nueva bicicleta de ruta fue adquirida por sus padres.
“La bici de contrarreloj es prestada, me la prestó otro que corre en bici y no la usa. Y la de ruta ahora la cambié y me compré una nueva, pero la pagaron todos mis papás”, explicó.
La ciclista tampoco cuenta actualmente con una beca estatal y se encuentra buscando sponsors que puedan acompañarla en su carrera deportiva.
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Fuente: Rafaela Noticias







