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Juicio Spaggiari: “Yo estoy acá y estoy entero. No quiere decir que no tenga heridas»

Lo dijo un testigo que invirtió una herencia y reclamó por tres convenios incumplidos por la empresa por 44.600 dólares.

12/10/2026
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Un docente e investigador declaró en el juicio por las presuntas estafas del Grupo Spaggiari y relató cómo invirtió parte de una herencia, confió en una operatoria que inicialmente cumplió con los pagos y terminó reclamando por tres convenios que quedaron incumplidos. También contó que una propuesta para renegociar la deuda nunca se concretó.

Fernando, docente universitario y de un instituto de educación superior de la provincia, explicó durante su declaración que conoció el funcionamiento del Grupo Spaggiari a través de su hermano, Gustavo, quien ya mantenía acuerdos con la empresa. Las primeras conversaciones sobre el tema ocurrieron entre 2018 y 2019, cuando comenzó a interiorizarse sobre los emprendimientos y a consultar el material que el grupo publicaba en internet, con imágenes y videos de distintas actividades.

Finalmente, en 2020, decidió invertir parte del dinero que había recibido como herencia tras el fallecimiento de su padre, ocurrido en 2017. La decisión la tomó de común acuerdo con su esposa.

El testigo aclaró que nunca tuvo trato personal con los integrantes del grupo. Su vínculo con la operatoria se desarrolló a través de su hermano, quien se encargaba de cobrar las cuotas y entregarle los recibos y las copias de los convenios firmados.

Cinco convenios y una confianza construida con los pagos

Fernando explicó que firmó cinco convenios con el Grupo Spaggiari. Los documentos establecían los montos, las fechas, el sistema de cuotas y las condiciones para la devolución del capital. También incluían referencias catastrales de lotes que, según describió, se presentaban como respaldo de las operaciones.

El docente señaló que los acuerdos contemplaban una cláusula de renovación automática si no se comunicaba la decisión de finalizarlos con dos meses de anticipación.

Según su relato, los primeros convenios se cumplieron, mientras que los tres últimos quedaron pendientes. Los pagos continuaron durante la pandemia, sin retrasos significativos que recordara, y se mantuvieron hasta octubre de 2022. A partir de noviembre de ese año dejaron de abonarle.

El monto total correspondiente a los tres convenios incumplidos ascendía a 44.600 dólares, entre capital e intereses, precisó al responder una pregunta durante la audiencia. También aclaró que las operaciones se pactaron siempre en dólares y que el capital debía devolverse al finalizar cada convenio, de acuerdo con las condiciones establecidas.

Para Fernando, el cumplimiento inicial fue determinante en la confianza que depositó en la empresa. No solo tuvo en cuenta lo que le contaba su hermano, sino también la continuidad de los pagos a lo largo del tiempo, incluso durante un período tan complejo como la pandemia.

Otro detalle que recordó fue que la firma de los convenios solía estar acompañada por algún obsequio: una plancha para cocinar, una tabla para fiambres o un plato de camping con cubiertos. Esos productos llevaban el logo del grupo y, según interpretó, contribuían a generar un sentimiento de pertenencia y reconocimiento entre quienes participaban de la operatoria.

La aparición de un abogado y una renegociación que no se concretó

Cuando comenzaron los incumplimientos, su hermano insistió en buscar explicaciones sobre lo que estaba ocurriendo. Según contó Fernando, inicialmente recibieron respuestas vinculadas con supuestos problemas informáticos y dificultades en la organización y distribución de los turnos de pago.

A fines de diciembre de 2022 o comienzos de enero de 2023, Gustavo y su esposa mantuvieron una reunión con los hermanos Spaggiari para conversar sobre la situación y la necesidad de encontrar una solución.

Posteriormente, en enero de 2023, Fernando y su hermano se reunieron con el abogado desigando por lso Spaggiari, luego de que se comunicara a las personas vinculadas con el grupo que las consultas y gestiones debían canalizarse a través de un equipo de profesionales de Rafaela.

Durante ese encuentro, relató, se planteó la posibilidad de firmar un nuevo convenio para reorganizar la deuda y establecer un mecanismo que permitiera retomar los compromisos pendientes. Sin embargo, el documento nunca llegó a materializarse.

El testigo señaló que, después de aquella conversación, hubo intercambios de mensajes, pero no se concretó una solución. Según describió, las respuestas que recibía tendían a postergar las cuestiones pendientes y la propuesta de renegociación no se tradujo en un nuevo instrumento firmado.

Al referirse a la intervención del abogado, Fernando dejó una de las frases más significativas de su declaración: “Si aparece un tercero es porque evidentemente cambió la historia del juego, aparece un jugador”.

Con esa reflexión describió el cambio que percibió cuando la comunicación dejó de desarrollarse directamente con la empresa y pasó a canalizarse mediante un profesional.

Finalmente, junto a su hermano, se presentó ante las autoridades en Rafaela el 23 o 25 de febrero de 2023, según recordó durante la audiencia. Ambos prestaron declaración y Fernando aportó copias digitales de los tres convenios que permanecían incumplidos.

“Las heridas las tengo”: el impacto personal de la pérdida

En el tramo final de su declaración, el docente reflexionó sobre las consecuencias personales y familiares de lo ocurrido. Reconoció que invertir había sido una decisión propia y que el dinero provenía de una herencia, por lo que la pérdida obligó a su familia a reorganizarse.

También recordó una práctica que conoció a través de su hermano: cuando se entregaba dinero, una persona revisaba los dólares uno por uno y separaba aquellos que presentaban marcas o imperfecciones.

Para Fernando, ese procedimiento representaba un símbolo de la exigencia con la que se recibía el dinero frente a la falta de respuestas que llegó después.

“Yo estoy acá y estoy entero. No quiere decir que no tenga heridas. Las heridas las tengo”, expresó al explicar cómo atravesó el proceso y por qué consideraba importante poder declarar.

El investigador, dedicado al estudio de la política argentina y santafesina y de los vínculos entre la sociedad y la política, sostuvo que las consecuencias de situaciones como esta exceden el aspecto económico. En su reflexión, planteó que los incumplimientos también afectan las relaciones personales y familiares y pueden deteriorar la confianza como valor social.

 

Fuente: Rafaela Noticias

Etiquetas: Caso SpaggiariEstafasJuicioSpaggiari
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