Un hecho de violencia provocó consternación durante la madrugada de este lunes en pleno centro de la ciudad de Santa Fe. Un automóvil Chevrolet Corsa que se encontraba estacionado sobre la vereda sur de calle 3 de Febrero al 3300, a escasos metros de la Comisaría 2ª, fue consumido por las llamas en un ataque que investiga la Justicia.
El siniestro se desencadenó minutos antes de las 4:30. El propietario del vehículo, un vecino identificado como Sergio, escuchó sonar la alarma y al asomarse descubrió que su único medio de transporte estaba envuelto en fuego. Ante la desesperación, intentó contener el avance de las llamas con una manguera hogareña mientras otros vecinos colaboraban con un matafuegos, pero la baja presión de agua imposibilitó frenar el fuego.
Tras un llamado a la central de emergencias 911, acudieron al lugar efectivos del Comando Radioeléctrico y una dotación de los Bomberos Zapadores del Cuartel Central, quienes lograron sofocar la combustión mediante el despliegue de una línea de presión. Pese al rápido accionar bomberil, el habitáculo de pasajeros resultó con pérdidas totales, mientras que la rueda y el paragolpes traseros sufrieron severos daños por el calor y la radiación.
Cámaras y peritajes
Si bien las pericias técnicas de bomberos continuarán para determinar el origen exacto del fuego, las primeras imágenes recolectadas aportaron elementos clave para la causa. Una cámara de videovigilancia privada instalada en la cuadra captó el momento preciso en que una persona se aproximó al coche, inició el foco ígneo de manera deliberada y se dio a la fuga.
El fiscal de Flagrancia en turno del Ministerio Público de la Acusación (MPA) tomó intervención en el caso y ordenó el relevamiento de más cámaras públicas y privadas en la zona, la toma de testimonios a residentes del barrio y el peritaje completo sobre la estructura del vehículo para identificar y aprehender al responsable.
Inseguridad recurrente
El dueño del vehículo relató con angustia que se trataba de su herramienta diaria de trabajo y el único rodado con el que contaba su familia. Explicó además que lo dejaba en la vía pública por la falta de cocheras disponibles para alquilar en el sector.
«Es la quinta vez que me pasa algo; ya me habían robado cuatro veces dentro del auto», lamentó la víctima. En uno de esos episodios anteriores, el hombre llegó a retener al delincuente hasta la llegada de la policía, aunque tiempo después volvió a cruzárselo por el barrio. En esta oportunidad, el hecho escaló al punto de dejar su herramienta laboral completamente inutilizada.


Fuente: Rafaela Noticias







