Gladys Rinaudo, referente histórica y bicampeona mundial de pádel (Mendoza 1994 y Madrid 1996), desembarcó en la ciudad en el marco de los Juegos Suramericanos. Tras iniciarse en el tenis criollo a fines de los años 80 y representar al país en cuatro mundiales, la atleta asumió un rol protagónico como embajadora oficial de la disciplina.

«Para mí es hermoso porque me tomó de sorpresa. Fui a jugar a Rosario para presentar el tema de la cancha de los juegos y ahí oficialmente me nombraron embajadora. Desde que llegué a Rafaela no tengo más que agradecimiento», expresó Rinaudo en diálogo con Rafaela Noticias.
Un paso decisivo hacia el sueño olímpico
El certamen en la subsede local marca un hito histórico, ya que es la primera vez que el pádel otorga medallas oficiales en el calendario de la Organización Deportiva Suramericana (ODESUR).
«Ver pádel en los Juegos Suramericanos es lo más lindo que hay. Que compita de manera oficial por medallas es el primer paso para que en un futuro sea olímpico. Yo soy una precursora del pádel y ver que entra en un sudamericano por medalla es lo que todos anhelamos».
Fervor en Rafaela y desarrollo de las nuevas generaciones
La respuesta del público rafaelino superó las expectativas en las instalaciones dispuestas para la competencia, registrando un marco multitudinario.
«Las entradas para jueves y viernes están agotadísimas, está colmado. Ahí ves el último nivel, a los que más compiten. Ojalá esté nuestra selección argentina en ambos bandos», destacó.
Asimismo, la ex campeona analizó el presente deportivo de los competidores nacionales y los desafíos de inserción internacional.

«Hay un nivel muy parejo, pero a la Argentina le falta competencia porque son pocos los que pueden emigrar a Europa a jugar. Eso hace que el nivel retarde un poquito en crecer, pero en general hay buen nivel y se ve buen pádel».
La evolución de la disciplina y el legado social
Al comparar la infraestructura actual con la de sus comienzos profesionales, Rinaudo remarcó la transformación tecnológica del equipamiento y su impacto visual.
«Hoy tenés canchas panorámicas de vidrio y alfombra; en nuestra época no eran ni de vidrio ni con alfombra. El vidrio es un material diferente y el pique es distinto».
«El pádel siempre me dio garra, energía y pasión. Hoy es un deporte social y familiar porque lo puede jugar cualquier persona que nunca hizo un deporte. Que se animen a agarrar una paleta».
Fuente: Rafaela Noticias







