Apareció una luz de esperanza en el largo túnel de oscuridad en que se encuentran más de un centenar de familias de trabajadores de la planta de la empresa láctea Verónica en Lehmann. Como se sabe, la planta está inactiva desde finales del año pasado y aproximadamente 120 trabajadores no están percibiendo sus haberes, sometidos a un increible proceso cargado de incertidumbres: no sólo no cobran, sino que tampoco fueron despedidos formalmente, durante algunos meses se les hicieron pagos que ni siquiera alcanzaron el carácter de simbólicos y los titulares de la firma no dan ningún tipo de respuestas.
En ese contexto, una de las grandes expectativas que tenían los trabajadores era que apareciera una empresa interesada en reactivar las tres plantas que Verónica tiene en Totoras, Lehmann y Suardi. La primavera es la época de mayor producción de leche en los tambos y consecuentemente, puede haber materia prima para procesar. Pero hasta ahora no habían aparecido interesados, en parte por la complejidad que implica la reactivación: hay una convocatoria de acreedores presentada por los propietarios; pedidos de quiebra por parte de acreedores; reclamos de los cerca de 700 trabajadores y multimillonarias deudas que afrontar, además del lógico período de puesta en valor de las instalaciones, que están en desuso desde hace varios meses.
Una cordobesa interesada
Lo cierto es que ahora una de esas posibilidades se activó en los últimos días, con la intención de la empresa Santa Clara, radicada en la localidad de Villa Nueva, provincia de Córdoba, en la zona de la cuenca lechera de Villa María. La empresa produce dulce de leche, algunas variedades de queso crema, suero en polvo y manteca, pero la base de su negocio es la leche en polvo.
Representantes de la empresa se reunieron la semana pasada con trabajadores de la planta de Lehmann, y con algunos sectores interesados en la reactivación de la usina láctea ubicada en la vecina localidad. A Santa Clara le interesa secar leche, es decir, procesar materia prima para producir leche en polvo. Y la fábrica de Lehmann tiene una planta en condiciones de ser reabierta en pocos días -un par de semanas a lo sumo-, ya que sólo requiere de limpieza y algunas tareas de mantenimiento para volver a ponerse en marcha.

La mitad del personal
En las gestiones iniciadas, la empresa manifestó su objetivo de procesar entre 300 y 400 mil litros diarios, sólo en leche en polvo. Esto permitiría emplear a unos 60 trabajadores, aproximadamente la mitad del personal que ocupaba la planta de Lehmann. Obviamente, hay un importante grupo de trabajadores muy esperanzados en que se destrabe cualquier tipo de obstáculo para que la planta se reabra, porque sería la manera de empezar a romper la inercia de inactividad que tienen las instalaciones y se evitaría el riesgo de un vaciamiento de las instalaciones, o de su deterioro total por el simple paso del tiempo.
Sin embargo, todavía quedan muchos interrogantes por resolver. Uno es el rol de la Justicia en este tema, dado que hay un proceso de convocatoria de acreedores abierto y hay multimillonarias deudas. Por otra parte, también habría qué determinar quién, cómo y cuánto se pagaría a los trabajadores; quienes entrarían en el esquema de recuperar el empleo y quiénes se quedarían afuera; y otros temas que deben resolverse en un contexto muy complejo, donde no sobran los interesados con posibilidades de aportar soluciones para tapar la enorme cantidad de «agujeros» que han dejado abiertos los dueños de Verónica.
Fuente: Rafaela Noticias





