Un tribunal de España ratificó el despido disciplinario de un empleado que fue desafectado de su puesto debido a su falta de higiene personal y a los malos olores reiterados en su entorno de trabajo. El hombre había acudido a la sede judicial para revertir la medida y recuperar su empleo, pero el planteo fue rechazado.
El caso, difundido por el abogado Juan Manuel Lorente, surgió a raíz de una carta de documento donde la firma empleadora justificó la desvinculación por el impacto directo de la conducta en la convivencia laboral y en el desarrollo normal de las tareas.
El respaldo de la legislación laboral
La resolución se fundamentó en el artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores de España, marco legal que contempla la máxima sanción ante incumplimientos graves y culpables por parte del dependiente.
Los tribunales consideraron que la situación excedió la esfera privada al provocar molestias colectivas, alterar el clima de trabajo, resentir la imagen frente a clientes y generar eventuales riesgos para la salud dentro de la compañía.
Fuente: Rafaela Noticias







