Los controles de seguridad en la Unidad Penitenciaria Nº 2 «Las Flores» permitieron frustrar el ingreso de estupefacientes durante la jornada de visitas. El episodio ocurrió cuando el personal penitenciario inspeccionaba los elementos traídos por familiares.
Una mujer de 42 años, identificada como M. J. R., fue interceptada mientras intentaba entregar comida a un detenido del Pabellón 7. La inspección manual reveló que los alimentos habían sido manipulados para ocultar sustancias prohibidas.
Específicamente, los agentes hallaron cavidades dentro de varios trozos de carne precocida. En el interior de los bifes se encontraban escondidos seis envoltorios que contenían un polvo blanco, lo que motivó la intervención inmediata de las fuerzas policiales.
Pruebas de campo y detención
Personal de Microtráfico de la Policía de Investigaciones (PDI) realizó los tests reactivos, confirmando que la sustancia era cocaína. En total, se incautaron 37 gramos de la droga que pretendía ser distribuida dentro del recinto.
La fiscal Yanina Tolosa dispuso la detención de la visitante bajo la calificación de suministro gratuito de estupefacientes. Además, se incautó su teléfono celular para profundizar la investigación sobre posibles vínculos y comunicaciones previas.
Por disposición administrativa, el interno que debía recibir los alimentos fue derivado al área de aislamiento. Se iniciaron actuaciones para determinar si el intento de ingreso formaba parte de una maniobra de mayor escala dentro de la unidad.








