El Ejecutivo municipal había solicitado una autorización por seis meses para comprar lubricantes mediante tres presupuestos, mientras avanza una nueva licitación. Sin embargo, tras la discusión en el Concejo, se acordó reducir el plazo a tres meses, hasta enero de 2027. El proyecto será tratado sobre tablas, en un contexto en el que el Municipio reconoció faltantes de algunos aceites y existencias muy ajustadas de otros fluidos.
La Municipalidad de Rafaela necesita comprar lubricantes porque algunos productos ya no están disponibles y otros tienen un stock muy ajustado. El pedido generó cuestionamientos en el Concejo por la previsión del consumo, la información disponible sobre la flota y el plazo de vigencia de la medida.
En la misma reunión también se abordó la compra de combustible. Ese expediente obtuvo despacho favorable para avanzar con una prórroga de seis meses, mientras continúa el procedimiento licitatorio para garantizar el abastecimiento de los vehículos y la maquinaria municipal.
“Lo que no hay, no hay”: el faltante de lubricantes
Juan Pablo Aversa, subsecretario de Servicios Públicos y Ambiente, explicó ante los concejales que el Municipio necesita una herramienta provisoria para seguir abasteciendo los talleres municipales mientras se completa la nueva licitación.
“Lo que estamos pidiendo es tener una herramienta que nos permita hacer una compra con tres presupuestos mientras la licitación lleva su curso”, sostuvo.
El funcionario reconoció que hay aceites que ya faltan y otros fluidos que se encuentran con existencias muy ajustadas. Por esa razón, el área verifica diariamente qué unidades necesitan lubricantes, con el objetivo de evitar que el faltante afecte la prestación de los servicios.
Consultado sobre qué sucede cuando un producto se termina, Aversa respondió: “Lo que no hay, no hay”.
El pedido busca cubrir posibles inconvenientes durante el trámite licitatorio, como que el llamado quede desierto o que el oferente seleccionado no reúna las condiciones necesarias para ser adjudicado. En esos casos, el procedimiento podría demorarse y obligar al Municipio a iniciar nuevas instancias administrativas.

Una primera licitación con datos imprecisos
Durante el debate, los concejales cuestionaron por qué era necesario recurrir nuevamente a una compra directa si ya se había realizado una licitación.
Aversa explicó que el primer procedimiento se hizo por un período de cuatro meses y representó un cambio respecto de la modalidad anterior, cuando los lubricantes se compraban directamente de acuerdo con la demanda de los talleres municipales.
Según detalló, para calcular las cantidades del primer llamado se utilizaron los datos disponibles en el sistema informático Magic, pero la información no era suficientemente precisa. A partir de esa situación, el Ejecutivo comenzó a trabajar con el área de Informática para corregir inconsistencias y mejorar los registros de consumo.
El funcionario indicó que la nueva licitación incorporará esos ajustes y permitirá contar con datos más confiables para planificar las compras. También incluirá al área de Transporte Público, que hasta ahora realizaba sus adquisiciones por separado.
Además, se sumarán 38 unidades nuevas a la flota considerada para calcular las necesidades de lubricantes.
La primera licitación tuvo un monto aproximado de $47,5 millones, mientras que para el nuevo procedimiento se estima una cifra cercana a los $80 millones, debido al aumento de las cantidades previstas y a la incorporación del transporte público.
La Libertad Avanza pidió conocer cuántos vehículos hay y cuánto consumen
Uno de los ejes de la discusión fue la necesidad de contar con información precisa sobre la flota municipal y el consumo de cada unidad.
Desde La Libertad Avanza plantearon la importancia de conocer cuántos vehículos tiene el Municipio y cuánto consume cada uno, para poder establecer cantidades con respaldo estadístico y evitar que las compras se realicen sin una previsión suficiente.
Durante el intercambio, se cuestionó que el cálculo del consumo no debería resultar una tarea imposible si se conocen las características de cada vehículo, sus necesidades de mantenimiento y los intervalos entre los cambios de aceite.
Aversa respondió que el consumo no se limita al mantenimiento programado. También existen situaciones imprevistas, como la rotura de mangueras hidráulicas en camiones compactadores, que pueden provocar la pérdida de decenas de litros de fluido.
El funcionario defendió la necesidad de contemplar esas eventualidades y sostuvo que el Municipio está trabajando para mejorar los registros históricos. Sin embargo, reconoció que la primera licitación se elaboró con información que luego debió corregirse.
El justicialismo propuso acortar el plazo hasta enero
Otro de los puntos cuestionados fue la duración de la autorización solicitada. El Ejecutivo había planteado una vigencia de seis meses, hasta abril de 2027, pero desde el justicialismo se propuso reducir ese período.
Tras la discusión, se alcanzó un acuerdo para limitar la autorización de compra directa de lubricantes a tres meses, hasta enero de 2027. El proyecto será tratado sobre tablas.
La modificación acota el plazo de la herramienta excepcional mientras el Municipio continúa con la nueva licitación, en un contexto en el que reconoció faltantes de determinados aceites y existencias ajustadas de otros productos.

Combustible: despacho favorable para una prórroga de seis meses
En paralelo, el Concejo trató el expediente 11128-1, denominado “Compra de Combustible”, presentado por el Departamento Ejecutivo Municipal el 20 de octubre de 2026.
La iniciativa propone extender por seis meses, hasta el 30 de abril de 2027, la autorización para adquirir combustible mediante el mecanismo previsto en la normativa vigente, mientras avanza la contratación general para abastecer a los vehículos y la maquinaria municipal.
El proyecto contempla controles sobre las operaciones. Entre ellos, establece la obligación de presentar informes mensuales al Concejo con información sobre los concursos realizados, los tipos de combustible adquiridos, las cantidades en litros, los precios por litro y los montos totales de cada compra.
También incorpora información sobre la metodología utilizada para calcular el consumo estimado de los vehículos y la maquinaria municipal, con el objetivo de mejorar el seguimiento de las necesidades y la planificación del abastecimiento.
La propuesta establece, además, límites para las compras durante el período de prórroga y prevé que el Ejecutivo informe al Concejo cuando se produzcan excesos respecto de los montos de referencia contemplados en el proyecto.
A diferencia del expediente de lubricantes, que será tratado sobre tablas con el plazo reducido a tres meses, hasta enero de 2027, el proyecto de combustible obtuvo despacho favorable para avanzar con la prórroga de seis meses.
Fuente: Rafaela Noticias







