El escándalo por presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad golpeó de lleno a la política y también a la economía. La denuncia, que involucra a funcionarios cercanos al oficialismo, generó una inmediata reacción en los mercados y puso en cuestión la estrategia electoral del Gobierno.
“El hecho cambia todo. No es sólo un presunto caso de corrupción, es un golpe al núcleo del andamiaje político del gobierno”, señaló Battista, aludiendo al rol central de Karina Milei dentro de la estructura oficialista. El analista subrayó que la magnitud del escándalo puede tener consecuencias “de dimensiones desconocidas” en la medida en que surjan más pruebas y audios vinculados al caso
Según explicó, la reacción de los mercados fue inmediata: bonos en dólares retrocedieron un 2,5%, mientras que las acciones de distintos sectores registraron caídas de entre 2,5% y 4%. “El gobierno depende del capital internacional, pero con esta crisis la confianza se resquebraja y el inversor prefiere esperar a que pasen las elecciones”, puntualizó.
Battista también advirtió sobre el deterioro de las variables locales: tasas de interés altísimas, crédito prácticamente paralizado y una actividad económica que no logra repuntar. “El oficialismo había apostado todo a mostrar inflación a la baja y dólar estable, pero el costo es obsceno: destrucción del crédito y recesión profunda. A eso se le suma un escándalo que salpica al propio presidente”, afirmó.
Respecto a las perspectivas, el economista sostuvo que la combinación de incertidumbre política, riesgo país en ascenso y tensiones cambiarias configuran un escenario muy delicado. “El gobierno se juega todo en estas elecciones. Si pierde Buenos Aires, la lectura será que pierde en octubre, y en ese contexto el humor social empeorará. La segunda etapa de su mandato podría complicarse de manera contundente”, concluyó.