De acuerdo con la información oficial, uno de los explosivos había sido colocado en un vehículo y el otro en un cesto de basura, ambos fuera del perímetro de seguridad que protegía al mandatario francés. En el momento de las explosiones, Macron ya se dirigía al Palacio Presidencial para reunirse con el presidente sirio, Ahmed al-Sharaa, por lo que no estuvo en riesgo directo.
Tras el ataque, el Palacio del Elíseo confirmó que el presidente francés se encontraba ileso. El propio Macron afirmó que su agenda no sufriría modificaciones y aseguró: «Mi visita continúa», en una señal de respaldo al proceso de reconstrucción y estabilización de Siria pese al complejo escenario de seguridad.

La visita tiene un fuerte peso diplomático, ya que convierte a Macron en el primer líder de un importante país occidental en viajar a Siria desde la caída del régimen de Bashar al-Assad en 2024. Hasta el momento, ningún grupo se atribuyó la autoría de las explosiones y las autoridades mantienen abierta la investigación.




