La transformación de los hábitos alimentarios de los argentinos sigue profundizándose y el pollo se afianza como la proteína animal más consumida del país. Según señalaron desde la Cámara Avícola Santafesina, el consumo de carne aviar alcanzó niveles récord y desplazó a la carne vacuna, que atraviesa su menor nivel de consumo en las últimas dos décadas.
El presidente de la entidad, Alejandro Coianiz, explicó, en diálogo con Mitre Santa Fe, que el crecimiento del pollo responde a una combinación de factores económicos y culturales. Por un lado, el fuerte aumento del precio de la carne vacuna llevó a muchas familias a buscar alternativas más accesibles. Por otro, el pollo logró consolidarse en la mesa cotidiana gracias a su versatilidad, facilidad de preparación y aceptación generalizada.
Actualmente, el consumo de pollo se acerca a los 50 kilos por habitante por año, una cifra que lo ubica por encima de la carne vacuna. En el reparto total de proteínas animales consumidas por los argentinos, el pollo representa cerca de 49 kilos por persona, mientras que la carne bovina ronda los 47 kilos y el cerdo se ubica alrededor de los 20 kilos anuales.
Desde el sector destacan además la marcada diferencia de precios. Mientras que con el valor de un kilo de carne vacuna pueden adquirirse varios kilos de pollo, la carne porcina mantiene un costo intermedio, aunque todavía lejos de alcanzar los niveles de consumo de la carne aviar.
En las pollerías y supermercados, todos los cortes mantienen una buena demanda. Sin embargo, la pechuga y el filé continúan siendo los productos más buscados, impulsados principalmente por el consumo de milanesas de pollo. También se registran importantes ventas de cortes más económicos como cuartos traseros y alitas, que suelen aparecer en promociones y ofertas.
Respecto de los costos de producción, Coianiz indicó que los cereales, principal insumo de la actividad, permanecen relativamente estables desde hace más de un año. En cambio, reconoció que los aumentos en energía tuvieron un impacto significativo sobre la cadena productiva. Aun así, aseguró que los precios del pollo se han mantenido por debajo de la inflación general y que actualmente atraviesan un período de estabilidad.
Desde la actividad avícola consideran que la tendencia seguirá consolidándose en los próximos años, con un consumidor que incorpora cada vez más al pollo como una opción habitual dentro de su alimentación diaria.





