La directora de la Estación Experimental del INTA Rafaela, la ingeniera María Eugenia Carrizo, detalló la compleja situación institucional tras el cierre del segundo plan de retiros voluntarios el pasado 10 de junio. Un total de 29 personas pertenecientes a la experimental y a su sistema de extensión dejaron sus puestos de trabajo.
La funcionaria aclaró que las bajas no solo afectan a la sede central ubicada en la Ruta Nacional 34, sino también al entramado territorial. La jurisdicción cubre 3.4 millones de hectáreas distribuidas en ocho departamentos del centro santafesino, afectando a agencias de extensión de localidades como Ceres, San Justo, San Cristóbal, Gálvez, Carlos Pellegrini, Montevera y Esperanza.
El último día de trabajo de los agentes salientes fue el 15 de junio, lo que obligó a iniciar una reestructuración interna. Carrizo explicó: «cuando 1 pierde capacidades, cuando pierde gente, perdés capacidades, perdés gente formada, gente que conoce muchísimo la organización. Bueno, hoy nos encontramos en este proceso».
«Ahí estamos ahora como reorganizando el tablero a los fines de poder, bueno, de de poder dar las respuestas que necesitamos dar al sector cuando cuando nos lo soliciten», añadió la directora respecto al movimiento de profesionales hacia disciplinas que quedaron vacantes.
El rol estratégico en la lechería nacional
A pesar de las desvinculaciones, la ingeniera remarcó que el organismo mantiene recursos humanos altamente calificados y una amplia capacidad instalada. «Nosotros, hoy por hoy, somos la la única experimental a nivel país que tiene las capacidades de profesionales, de recursos humanos, para para poder abordar la lechería, no solo a nivel regional, sino a nivel nacional», aseguró.
El predio local cuenta con tres tambos de escala comercial, un sistema de recría y crianza de terneros que conforman una plataforma para la investigación y convenios público-privados. Entre estas instalaciones se destaca el tambo robotizado, el primero instalado en el país hace una década, que sirvió de base para la expansión de más de 600 unidades en Argentina.
La infraestructura se complementa con un tambo experimental para ensayos corporativos de vacunas y bienestar animal, laboratorios de información climática y de suelo, y una planta piloto de productos lácteos destinada al desarrollo técnico de las pequeñas y medianas empresas (pymes) de la región.
Estructura de personal y presupuesto
En la actualidad, la planta operativa consolidada oscila entre 140 y 150 personas, contemplando al personal administrativo, de campo y a los científicos de doble dependencia pertenecientes al instituto INTA-CONICET (IDICAL).
Respecto al funcionamiento diario, Carrizo confirmó que el presupuesto ordinario está garantizado, potenciado por la obtención de recursos extrapresupuestarios. La estación captura fondos a través de la Secretaría de Ciencia y Tecnología provincial y mediante la prestación de servicios técnicos especializados a empresas privadas.
Finalmente, la directora desestimó las versiones que circulaban sobre posibles remates de campos o cierres definitivos de dependencias. «Hubo varios trascendidos sobre distintas cuestiones, sobre el tema tierra, sobre el cierre de agencias de extensión… pero bueno, lo único que se materializó fueron 2 retiros voluntarios y no mucho más», concluyó.





