El movimiento juvenil voluntario más grande del mundo tuvo una jornada especial en Rafaela. El Grupo Scout » San Antonio de Padua» alteró su clásica rutina de sábado para recibir una visita de relevancia institucional: la Jefa Scout Nacional, Luján Pecina, quien llegó acompañada por su equipo de trabajo para acompañar las actividades locales.
En diálogo con Rafaela Noticias, Pecina analizó el presente de una organización centenaria que hoy nuclea a 75.000 miembros y más de 900 grupos en todo el país, consolidándose como un espacio clave para la educación no formal y el compromiso social de las nuevas generaciones.
«Una escuela de vida»
Al ser consultada sobre la esencia de la organización para aquellos vecinos que aún no conocen su dinámica, la Jefa Scout Nacional fue categórica: «El movimiento Scout es una escuela de vida, una escuela de ciudadanía».
En ese sentido, Pecina detalló que la propuesta va mucho más allá de la tradicional vida al aire libre, enfocándose en el desarrollo integral de los jóvenes. «Trabajamos en el involucramiento comunitario, aprendemos sobre el trabajo en equipo, sobre ser líderes, sobre ser liderados y sobre cumplir roles en la sociedad», explicó.
Uno de los aspectos que la dirigente destacó como más «potentes» de la institución es su capacidad de integrar diferentes rangos etarios, abarcando desde los 5 o 6 años en adelante, sin un límite de edad para los adultos voluntarios. «Eso genera una alianza intergeneracional que tanto hace falta», reflexionó.
Tres décadas de unidad
La visita a la ciudad coincide con un hito histórico para la organización a nivel federal. Si bien el escultismo en el país supera el siglo de existencia, este año la asociación civil *Scouts de Argentina cumple 30 años de vida institucional bajo su actual fisonomía*.
Pecina recordó con emoción el proceso que transformó a la institución en la década del 90, cuando diferentes vertientes preexistentes decidieron unificarse. «Antes estaba dividida en varias asociaciones. Y hace 30 años dijeron: ‘che, vamos por la unidad’. Así formaron Scouts de Argentina, una organización más inclusiva, con un proyecto educativo más adecuado a nuestras niñeces y juventudes», remarcó.
Para la máxima autoridad nacional, ejercer el liderazgo en este contexto representa una gran responsabilidad y un orgullo profundo. «Para mí es un honor ser la jefa Scout en tiempos donde se cumplen 30 años de ese acto de unidad, de hermandad y de camaradería», concluyó la referente, mientras de fondo el patio del grupo local continuaba con el habitual y ruidoso despliegue de los sábados rafaelinos.








