El avance del fenómeno climático denominado «Súper Niño» configura un mapa productivo dispar en la región, caracterizado por excesos hídricos en el Litoral y condiciones de humedad más acotadas en sectores del oeste chaqueño. Si bien las precipitaciones aportaron el agua necesaria para impulsar el potencial de los rindes, la persistencia de días nublados y precipitaciones frecuentes amenaza con complicar la dinámica de los trabajos de recolección en los campos.
El principal contrapeso operativo se traslada a la red de transporte terrestre y la infraestructura vial. Se anticipan sobrecostos en los fletes y demoras significativas en el flujo de camiones hacia las terminales portuarias del Gran Rosario. Ante la posibilidad de caminos anegados e interrupciones en los accesos, los productores reorientaron sus esquemas de trabajo mediante el incremento en la capacidad operativa de siembra y cosecha para intervenir rápidamente durante las ventanas de tiempo seco.
Paralelamente, la infraestructura hídrica regional muestra signos de saturación. En zonas del Litoral argentino y del Uruguay se registraron complicaciones por la capacidad colmada en represas y un incremento sostenido en los cauces fluviales, como el del río Uruguay. De este modo, la rentabilidad final de la campaña no dependerá únicamente del volumen cosechado, sino de la capacidad para mitigar los gastos logísticos y preservar la calidad de los granos hasta su destino final.
Fuente: Rafaela Noticias





