El Concejo Municipal de Rafaela aprobó por unanimidad en general la resolución que establece su nuevo Reglamento Interno, derogando la resolución 2.140 y adecuando su funcionamiento a la Ley Orgánica de Municipios N° 14.436.
Como miembro informante, la concejala Mabel Fossatti detalló que el texto cuenta con 173 artículos en sus anexos y fija que las sesiones ordinarias se desarrollarán desde la última semana de febrero hasta fines de diciembre para asegurar el debate de la ordenanza tributaria y el presupuesto.
La normativa formaliza la realización de sesiones virtuales ante catástrofes, epidemias o problemas edilicios, y regula herramientas de participación ciudadana como la consulta popular y la revocatoria de mandato para cargos electivos.
Asimismo, se fijó en dos las sesiones anuales fuera del recinto, se reorganizaron las comisiones internas con la incorporación de la de Seguridad Pública y se habilitó la consulta a asistencia técnica profesional externa sin crear nuevos cargos.
El cruce por el régimen de abstenciones
El debate central se desató en torno a los artículos 137 y 137 bis, que establecen la obligación de emitir voto positivo o negativo, exigiendo autorización previa de la presidencia y el aval del cuerpo legislativo para poder abstenerse.
La concejala Milagros Zafra (La Libertad Avanza) rechazó el esquema de votación y propuso una redacción para que la abstención sea libre: «Los conflictos de interés son muy personales e íntimos; no quiero traicionar mis valores. No deberían quedar sujetos a la voluntad del resto de los concejales».

En el mismo sentido se expresó el edil Juan Scavino, señalando que el mecanismo condiciona la labor legislativa: «Prefiero no votar en negativo, prefiero abstenerme. No puedo estar pidiendo permiso para ver cómo voy a votar; es un sinsentido y una pérdida de tiempo». A su vez, Fabricio Dellasanta sumó su negativa al considerar que la exigencia genera «más burocracia en las sesiones».
Por su parte, el concejal Lisandro Mársico defendió el dictamen de comisión recordando que durante ocho años que estuvo él no existió la abstención: «Acá hubo ordenanzas supercomplejas y hubo que venir y poner la cara. Me parece bien que si se puede justificar una abstención, el cuerpo la apruebe».
Juan Senn respaldó la propuesta original para sostener la responsabilidad institucional, mientras que Mabel Fossatti remarcó: «No estamos condicionando el voto; el voto es sí o es no. Hemos tenido abstenciones donde el mismo que votaba era protagonista de la decisión; tenemos que tener sentido común».
Sometido a consideración, el esquema de abstenciones impulsado por la comisión se aprobó por 5 votos afirmativos (Mársico, Senn, Boidi, Fossatti y Caruso) frente a 3 votos negativos (Zaffora, Scavino y Dellasanta), ratificando la obligatoriedad del aval del cuerpo.
Fuente: Rafaela Noticias






