El Club Atlético 9 de Julio realizó este lunes 28 de septiembre la charla-taller participativa “El partido que jugamos todos: jugar en equipo, dentro y fuera de la cancha”, una propuesta que tuvo como objetivo generar un espacio de reflexión y formación sobre género, vínculos, conductas y prevención de situaciones de violencia en el ámbito deportivo.
La actividad se desarrolló en el marco de la Ley Micaela y estuvo destinada a deportistas, cuerpos técnicos, referentes de las distintas disciplinas y dirigentes de la institución. La iniciativa buscó abordar situaciones que pueden presentarse tanto dentro de la cancha como en otros espacios vinculados a la vida cotidiana de un club.
Antes de la realización del taller, se llevó a cabo una conferencia de prensa en la que participaron Ángela Capitanio y Agostina Marzioni, junto con una representante de la Comisión de Asociados del Banco Credicoop, entidad que acompañó la propuesta.
El club como espacio de formación
Durante la conferencia, Capitanio explicó que el nombre de la actividad hacía referencia al rol que cumplen los clubes en la formación de quienes participan de sus diferentes disciplinas.
“Es un poco el partido que jugamos todos porque, considerando que esta charla la vamos a dar en el espacio de un club, sabemos muy bien que todo lo que pasa dentro de una práctica deportiva, dentro de un partido de fútbol o en una charla entre entrenadores y personal, el club lo va a replicar igual o en mayor medida fuera de esa práctica”, había señalado.
En ese sentido, remarcó que los clubes son espacios de formación, creación de vínculos y construcción de experiencias que trascienden la actividad deportiva.
“Sabemos todos que el club es un espacio de formación, de creación de vínculos y de experiencias que van a tener los participantes, los deportistas y quienes concurren en todos los aspectos de la vida”, había explicado.
La propuesta abordó estas situaciones desde una perspectiva de género, con especial atención a los diferentes espacios donde pueden producirse situaciones de violencia o desigualdad.
Capitanio había mencionado como ejemplos los grupos de WhatsApp, los vestuarios, las prácticas deportivas y también las repercusiones que pueden tener dentro del club determinadas conductas o interacciones que los chicos y chicas llevan a los partidos.
La prevención como herramienta
Por su parte, Marzioni había destacado que la prevención no debía entenderse únicamente como una respuesta frente a conductas violentas, sino como una actitud permanente de quienes forman parte de una institución.
“La actividad de prevención no está dirigida específicamente a conductas violentas, sino a que nosotros, como miembros de asociaciones y del club, estemos atentos a las distintas cuestiones que vamos a ir planteando para poder justamente prevenirlas”, había señalado.
También había remarcado la importancia de construir espacios seguros donde las personas puedan expresar lo que les sucede y ser escuchadas.
“Lo importante es que se escuche y que se ayude a generar un lugar seguro en donde la persona que se ve afectada pueda ser escuchada”, había sostenido.
En ese marco, la charla-taller incorporó una dinámica participativa destinada a visibilizar diferentes situaciones y trabajar sobre las formas de actuar y prevenirlas.
El rol de los entrenadores y el respeto
Uno de los temas planteados durante la conferencia previa al taller estuvo relacionado con el rol de los entrenadores y las situaciones que pueden generarse durante la convivencia cotidiana con los deportistas, especialmente frente a las exigencias propias de la competencia.
Ante la consulta sobre cómo diferenciar una indicación deportiva de una situación de maltrato, Capitanio había remarcado que el respeto debía ser el punto de partida de cualquier vínculo dentro del ámbito deportivo.
“Cualquiera sea la circunstancia, creo que el respeto está por sobre todas las cosas”, había expresado.
También había considerado que cada situación debía analizarse de manera particular, teniendo en cuenta las circunstancias y las expresiones utilizadas.
“La exigencia, este mandato de inmediatez, tiene que estar basado en el respeto”, había explicado.
Marzioni había agregado que también era necesario diferenciar aquellas situaciones relacionadas con la subjetividad de una persona de aquellas en las que existe una diferencia de trato motivada específicamente por cuestiones de género.
“La subjetividad de cada persona, hombre o mujer, puede sentirse afectada aún en una misma situación, entre dos varones. Creo que la cuestión acá se va a tratar, obviamente, a través del respeto”, había señalado.
En esa línea, había explicado que la perspectiva de género se pone en juego cuando existe una diferencia de trato vinculada específicamente al hecho de ser mujer o varón.
Los estereotipos que atraviesan al deporte
Otro de los ejes abordados durante la conferencia estuvo relacionado con los estereotipos que históricamente vincularon determinadas disciplinas deportivas con hombres o mujeres.
Capitanio había señalado que estos roles y desigualdades también formaban parte de las situaciones que serían trabajadas durante el taller.
“Estos roles, estos estereotipos, estas desigualdades se pueden dar en la práctica del mismo deporte o en lo que se trate del deporte”, había explicado.
En este sentido, había destacado que la problemática podía observarse en diferentes disciplinas y ámbitos deportivos, algo que también había quedado expuesto en los recientes Juegos Suramericanos, con la participación de mujeres y varones en distintas competencias.
El acompañamiento del Banco Credicoop
La propuesta también contó con el acompañamiento de la Comisión de Asociados del Banco Credicoop.
Durante la conferencia, una representante de la entidad había expresado el compromiso con la iniciativa y con la institución deportiva.
“Somos solidarios con la temática y comprometidos con la institución por ser parte de la sociedad y por ser parte de esta sociedad que necesita estos principios para trabajar profundamente”, había manifestado.
De esta manera, el Club Atlético 9 de Julio concretó una propuesta orientada a promover la reflexión sobre los vínculos, el respeto, la igualdad y la prevención de situaciones de violencia en los diferentes espacios que forman parte de la vida deportiva.
Fuente: Rafaela Noticias







