Una comerciante de Rafaela sufrió un importante robo en su local ubicado sobre avenida Santa Fe al 800, donde delincuentes ingresaron durante el fin de semana y se llevaron gran parte de la mercadería que tenía destinada para la venta.
La propietaria, Marta Kreutzer, relató a Rafaela Noticias que el hecho fue descubierto el domingo por la tarde, cuando regresó para abrir el negocio y encontró todo revuelto. «Entraron por la ventana del baño, rompieron el vidrio y me sacaron todo. Se llevaron todos los quesos que tenía, había hecho un pedido y estaba todo lleno. También se llevaron artículos de almacén como azúcar, leche, yerba, café, fideos y harinas», contó.
La comerciante explicó que todavía no pudo cuantificar con precisión el monto de lo robado porque, junto a su familia, se encuentra reorganizando el local y reponiendo la mercadería. «La verdad es que todavía no nos pusimos a sacar cuentas porque estamos tratando de acomodar todo», señaló.
Según reconstruyó, el robo ocurrió entre la noche del sábado, cuando cerró el comercio, y la tarde del domingo, momento en que volvió al lugar. «Cuando llegué estaba todo revuelto, todo roto y no quedaba prácticamente nada de mercadería», recordó.
Kreutzer sospecha que actuaron varias personas. Explicó que los delincuentes habrían descendido desde una obra en construcción lindera utilizando una escalera para acceder al techo y luego ingresar al inmueble. «Había una escalera en la ventana del baño, así que bajaron desde el techo de la construcción de al lado. Rompieron el vidrio con un ladrillo y aprovecharon que la ventana tenía una manija que se podía abrir desde afuera», relató.
Incluso, consideró que utilizaron baldes para transportar la mercadería, ya que también notó el faltante de elementos de albañilería que había en el lugar.
La segunda vez
No es la primera vez que el comercio resulta blanco de la delincuencia. «Es la segunda vez. La primera me rompieron el vidrio de la vidriera y ahora entraron por la ventana del baño», lamentó. A raíz de lo sucedido, la comerciante decidió reforzar las medidas de seguridad. «Ahora hay que poner rejas. No las había colocado por el costo, pero ya no queda otra. También estoy por instalar una alarma», afirmó.
Además, comentó que en el sector ya se registraron otros episodios similares y que los delincuentes habrían utilizado el mismo recorrido por los patios de inmuebles vecinos. «Vamos a salir adelante»
Pese al duro golpe económico y emocional, Kreutzer destacó el acompañamiento de su familia para intentar recuperarse. «Es mucha impotencia y mucha tristeza, pero gracias a Dios tengo el apoyo de mis hijas, de mis yernos y de toda mi familia. Ellos me están ayudando a reponer de a poco la mercadería y también con la colocación de las rejas», expresó.
La comerciante recordó que hace cinco años trasladó su negocio al local de avenida Santa Fe, aunque lleva 16 años dedicada al rubro de la fiambrería. «Hay que seguir adelante», concluyó, mientras comenzaba a reponer las góndolas vacías que dejaron los delincuentes.







