El Informe Semestral del Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático SAT anticipa precipitaciones dentro de los parámetros normales para las próximas semanas. Sin embargo, el reparto mensual será desigual en el territorio santafesino.
Durante julio, las lluvias se concentrarán exclusivamente en la segunda quincena, dejando los primeros quince días prácticamente secos. Las temperaturas iniciales serán bajas por el ingreso de aire frío, regularizándose luego.
Alerta por excesos hídricos desde agosto
El panorama cambiará drásticamente a partir de agosto, mes donde comenzará a consolidarse un escenario mucho más húmedo. Los análisis muestran un claro riesgo de excesos de lluvia que se extenderán en el mediano plazo.
Esta señal de precipitaciones por encima de lo normal se fortalecerá en septiembre e intensificará en noviembre. El mes de octubre se perfila como un período de transición con menor fuerza en las anomalías climáticas.
Los modelos internacionales asignan un 83% de probabilidad a que el fenómeno de El Niño alcance una intensidad fuerte o muy fuerte. Esto provocará un verano y un otoño con lluvias muy abundantes en toda la provincia.
La atmósfera potenciará la frecuencia de tormentas fuertes, episodios de lluvias persistentes y bloqueos atmosféricos. Estas condiciones mantendrán los sistemas de mal tiempo estacionados sobre una misma región durante varios días.
Impacto en el río Paraná y temperaturas
La perspectiva hidrológica prevé un cambio en la dinámica fluvial debido a las descargas sobre el noreste argentino, Brasil y Paraguay. El río Paraná registrará una tendencia a crecidas importantes desde la primavera.
En materia térmica, las temperaturas medias se ubicarán levemente por encima de los registros históricos regionales. Este aumento estará directamente asociado a una mayor nubosidad e incremento de la inestabilidad hídrica.




