La expectativa de recuperar sus ahorros y las consecuencias económicas que atravesaron marcaron los testimonios de un matrimonio de Sunchales que declaró en el juicio por el caso Spaggiari. Ambos habían confiado parte de su dinero al grupo inversor después de recibir referencias favorables sobre su funcionamiento.
El hombre explicó que decidió invertir parte del dinero que había obtenido de la venta de una propiedad de su madre. Según relató, llegó al grupo a través de un conocido con quien jugaba al fútbol y que lo puso en contacto con sus integrantes.
Su primera inversión fue de $480.000, entregados el 4 de diciembre de 2021, mientras que posteriormente realizó otro acuerdo por $240.000, según recordó durante su declaración. Sin embargo, al ser consultado por la defensa, se aclaró que los convenios iniciales habían sido por $150.000 y $300.000 y que luego se unificaron en uno de $480.000, que incluía $30.000 en concepto de intereses.
El docente contó que recibía los pagos a través de una persona que viajaba y le llevaba el dinero en un sobre. La modalidad se mantuvo durante un tiempo, hasta que comenzaron las dificultades para cumplir con las entregas.
La promesa de devolver el dinero
El hombre recordó que, cuando dejaron de recibir los pagos, los convocaron a una reunión en la que les explicaron que no podrían continuar abonando las cuotas. Según su testimonio, les aseguraron que les devolverían el dinero y les pidieron que confiaran en la firma.
Más adelante, firmó un nuevo convenio de devolución con la intervención de un abogado. Durante su declaración también mencionó que se había ofrecido una camioneta Ford, como garantía vinculada a la deuda.
La situación, aseguró, tuvo consecuencias personales y familiares. Explicó que el dinero provenía de la venta de una propiedad de su madre, quien atravesaba problemas de salud y posteriormente falleció.
Al finalizar, manifestó que espera que el juicio permita recuperar, aunque sea parcialmente, lo que invirtió y que se establezcan las responsabilidades correspondientes.
Una inversión de $600.000 y un plazo que venció
La mujer, también declaró que había llegado al grupo a partir de recomendaciones de conocidos y de referencias favorables que recibió de un intermediario.
Según relató, el 4 de junio de 2021 entregó $600.000 en efectivo. Antes de concretar la operación, reconoció que no conocía en profundidad las actividades del grupo. Fue durante el encuentro en el que entregó el dinero cuando, según recordó, le explicaron que desarrollaban otras actividades comerciales, entre ellas vinculadas con alquileres.
La mujer explicó que coordinaba telefónicamente los retiros y viajaba a las oficinas de Rafaela, donde habitualmente una empleada le entregaba el dinero. En el convenio se había establecido un pago mensual de $20.000, según su declaración.
Con el paso del tiempo, los pagos se interrumpieron y fue convocada a una reunión junto a otros inversores. Allí, según recordó, los hermanos les comunicaron que no podrían continuar pagando y les prometieron buscar una solución. También afirmó que les dijeron que comenzarían a devolver el dinero a quienes habían invertido las sumas menores.
Posteriormente, junto a su esposo, firmó un nuevo convenio de devolución. El documento establecía como fecha límite el 9 de septiembre de 2023. La mujer aseguró que reclamó en los meses previos y que recibió respuestas en las que le pedían paciencia, pero que, una vez vencido el plazo, no recuperó el dinero ni volvió a recibir pagos.
Durante las preguntas de la defensa, confirmó que en esa instancia se había ofrecido una camioneta como garantía, aunque no pudo precisar el apellido de la persona a cuyo nombre estaba registrada.
La testigo sostuvo que la pérdida le ocasionó dificultades económicas y reconoció que ve complicado recuperar lo invertido. De todos modos, expresó su expectativa de que el juicio permita hacer justicia y que su declaración contribuya a esclarecer lo sucedido.
Fuente: Rafaela Noticias







