El Concejo Municipal de Santa Fe aprobó una ordenanza que establece un plan progresivo para ordenar el cableado aéreo en el espacio público y reducir la contaminación visual. La iniciativa, impulsada por el Ejecutivo municipal, contempla el retiro de instalaciones en desuso, la reorganización de las redes activas y un avance gradual hacia el soterramiento de la infraestructura.
En diálogo con Mitre Santa Fe, el concejal justicialista Jorge Fernández señaló que comparte el objetivo de mejorar el ordenamiento urbano, pero cuestionó la rapidez con la que se trató el proyecto y la falta de definiciones sobre quién deberá afrontar los costos. Según planteó, los gastos de reorganización y soterramiento podrían trasladarse a los usuarios a través de las tarifas de internet, telefonía y otros servicios. Por ese motivo, su bloque presentó objeciones a dos artículos de la ordenanza.
Uno de los puntos cuestionados establece que no se otorgarán nuevos permisos para tendidos durante un plazo de 90 días, prorrogable por otros 90. Fernández advirtió que la normativa no precisa suficientemente cómo se resolverá la situación de las empresas que ya están realizando instalaciones. También sostuvo que era necesario extender el debate para alcanzar mayores consensos entre el municipio, las prestadoras y la Empresa Provincial de la Energía (EPE).
El plan contempla tres etapas: identificación y elaboración de un catastro del cableado existente, retiro de los cables en desuso y reordenamiento de las redes que permanecen activas. Además, se creará una Mesa Municipal de Abordaje de Tendidos Aéreos y Subterráneos, con participación del Ejecutivo, concejales, organismos provinciales y nacionales, empresas prestadoras y universidades. El objetivo será coordinar las intervenciones, establecer criterios técnicos y definir zonas prioritarias. También se conformará un Registro Único de Infraestructura Aérea de Telecomunicaciones y Energía, al que los prestadores deberán inscribirse dentro de los 90 días corridos posteriores a la reglamentación.
Fernández indicó que las primeras intervenciones están previstas para el microcentro y el macrocentro de la ciudad, donde se busca avanzar progresivamente con el retiro de cables y el soterramiento. Sin embargo, advirtió que esta última alternativa presenta dificultades técnicas y elevados costos de instalación y mantenimiento. Si bien consideró positivo contar con una mesa de trabajo que reúna a los actores involucrados, insistió en la necesidad de establecer reglas claras para evitar perjuicios económicos tanto para las empresas como para los usuarios.
Fuente: Rafaela Noticias







