En medio del debate reavivado por el bloque del Partido Justicialista en el Concejo Municipal, que propuso avanzar con un plan integral de bacheo en Rafaela, el secretario de Infraestructura, Servicios y Ambiente, Nicolás Asensio, brindó precisiones sobre el estado de las calles y las dificultades para sostener trabajos con asfalto en la ciudad.
La discusión surgió luego de que concejales del PJ señalaran que existen condiciones para intensificar el bacheo, a partir del funcionamiento de la planta asfáltica ubicada en Nuevo Torino. Sin embargo, el funcionario aclaró que dicha planta pertenece a Vialidad Provincial y arrastra problemas técnicos desde hace años. Según detalló, “llevaba tres años y medio sin funcionar” y, si bien existe un convenio vigente desde agosto de 2023 con el municipio por 1.500 toneladas de asfalto, solo se retiraron unas 40 toneladas en ese período.
Asensio indicó que la Municipalidad ya cuenta con material entregado a cuenta para producir alrededor de 400 toneladas, aunque la planta recién comenzó a reactivarse parcialmente en las últimas semanas, con una producción limitada -alrededor de 40 toneladas semanales- destinada prioritariamente al mantenimiento de rutas provinciales. “Primero están poniendo en marcha el sistema y atendiendo la trama provincial, luego se irán cumpliendo los convenios”, explicó.
Ante la falta de abastecimiento regular en la región, el Municipio debió recurrir a alternativas como la compra de asfalto en otras localidades y la utilización de asfalto en frío. Esta última opción, reconoció, presenta desventajas: mayor costo, menor durabilidad y dificultades de provisión, ya que actualmente hay un solo proveedor.
En ese marco, el funcionario remarcó que el problema de fondo excede el bacheo. “Muchas calles tienen más de 40 años y ya cumplieron su vida útil. El asfalto está envejecido y la base deteriorada, por lo que no alcanza con tapar pozos”, sostuvo. En esos casos, explicó, se requieren intervenciones más profundas, como la repavimentación completa, que incluye la reconstrucción de la base.
Al respecto, ejemplificó con trabajos realizados en corredores viales de la región, donde el material colocado para bacheo volvió a deteriorarse rápidamente tras lluvias o el paso de tránsito pesado. “Es tirar asfalto sobre una base comprometida, y se rompe nuevamente”, afirmó.
Consultado sobre qué respuesta darle a los vecinos que reclaman soluciones rápidas, Asensio señaló que el bacheo “es necesario para mantener la transitabilidad”, pero insistió en que se trata de una medida provisoria. “Es un parche que con el tiempo vuelve a fallar, no porque esté mal hecho, sino porque la base está agotada”, explicó.
En ese sentido, el Municipio sostiene un plan de repavimentación que prioriza el uso de hormigón, al considerar que resulta más conveniente en términos de costos y durabilidad. “La solución de fondo es ir reemplazando los pavimentos que ya no tienen capacidad estructural”, concluyó.







