El 25 de junio de 1978 quedó grabado en la historia grande del deporte nacional. La Selección Argentina conquistó su primera Copa del Mundo tras derrotar por 3-1 a Países Bajos en la final disputada en el Estadio Monumental ante unas 72 mil personas.
El plantel era conducido tácticamente por César Luis Menotti, quien venía de ser campeón con Huracán en 1973 intentando replicar esa propuesta de juego. Sin embargo, el logro deportivo coexistió con el contexto de la dictadura cívico militar a cargo de la Junta Militar, un proceso que opacó la gesta.

El camino hacia la consagración definitiva
En la primera fase, la Albiceleste clasificó segunda en el Grupo 1 luego de vencer a Francia (2-1) y Hungría (2-1), y caer ante Italia (1-0). En la segunda ronda, integró el Grupo B junto a Polonia (2-0), Brasil (0-0) y Perú.
El decisivo choque contra el conjunto peruano culminó con un 6-0 que garantizó el pase a la final. Dicho resultado generó debates a lo largo de las décadas por presuntas sospechas de arreglos extrafutbolísticos por parte del gobierno de facto para asegurar la clasificación.
Una prórroga para levantar la Copa
En el encuentro definitivo, Argentina se midió ante el combinado europeo, que venía de dejar atrás en su zona a Italia, Alemania Federal y Austria. Un doblete de Mario Alberto Kempes y un tanto de Daniel Bertoni sellaron la victoria nacional en tiempo suplementario.

El gol de Holanda había sido anotado por Dick Nanninga a los 82 minutos, lo que forzó la prórroga. La formación inicial de la jornada histórica estuvo integrada por Ubaldo Fillol; Jorge Olguín, Luis Galván, Daniel Passarella, Alberto Tarantini; Osvaldo Ardiles, Américo Gallego, Mario Kempes; Daniel Bertoni, Leopoldo Luque y Alberto Ortíz, con los ingresos desde el banco de Omar Larrosa y René Houseman.





