La llegada de la primavera suele traer consigo un aumento de los síntomas de alergia, como estornudos, congestión, picazón en la garganta y rinitis. En este contexto, también aparecen dudas sobre el papel que cumple la alimentación y la creencia de que determinados alimentos pueden generar o empeorar las alergias.
La doctora en Ciencias de la Salud y nutricionista Virginia Borga explicó que la alimentación puede condicionar algunos síntomas, pero no es la responsable de generar una alergia respiratoria estacional. Uno de los principales mitos, según señaló, es que los adultos deberían eliminar los lácteos o las harinas cuando tienen rinitis.
“Antes de dejar de consumir algo, primero hay que diagnosticar y después tomar una decisión junto con el profesional”, remarcó Borga durante su columna de bienestar y calidad de vida en Mitre Santa Fe.
La especialista también se refirió al llamado síndrome polen-alimento, que puede provocar picazón en la boca al consumir determinadas frutas durante la época de mayor presencia de polen. Manzana, pera, kiwi o frutilla pueden generar molestias en algunas personas. En estos casos, explicó que cocinar la fruta puede reducir el efecto de los alérgenos.
Otro de los mitos es que los probióticos pueden curar las alergias. Borga aclaró que, si bien la salud intestinal y el sistema inmunológico están relacionados, los probióticos no son un tratamiento específico para las alergias.
Finalmente, advirtió sobre la tendencia a eliminar grupos completos de alimentos “por las dudas” y sobre la automedicación con antialérgicos. La recomendación es identificar primero la causa de los síntomas y consultar con un profesional antes de modificar la alimentación o recurrir a medicamentos.
Fuente: Rafaela Noticias







