Una joven oriunda de Eusebia, en el departamento Castellanos, declaró en el juicio contra el grupo Spaggiari y contó cómo comenzó su vínculo con la firma, de qué manera entregó sus ahorros y cuándo dejaron de pagarle los intereses. La inversión se concretó en junio de 2022 y, según recordó, los problemas con los pagos aparecieron hacia fines de ese año o principios de 2023.
La joven explicó que su acercamiento a la empresa se produjo a partir de una recomendación que había recibido su padre de un amigo. En ese momento, ella tenía dinero que sus padres le habían regalado y decidió invertirlo para obtener una rentabilidad.
“Yo tenía un dinero, era un regalo de mis padres por un trabajo y me dijo que, si lo quería poner ahí como para generarle intereses, y le dije que sí”, relató durante su declaración.
Una recomendación que les dio confianza
La testigo explicó que tanto ella como su padre ingresaron a la operatoria por recomendación de un conocido que era dueño de uno de los campos en los que trabajaba su padre.
Según contó, esa persona les había asegurado que se trataba de una inversión segura, que contaba con garantías y que estaba respaldada por la constructora del grupo Spaggiari. También les había indicado que la actividad se desarrollaba desde hacía mucho tiempo.
“Nosotros fuimos muy ingenuos, porque eso fue una recomendación de un amigo de mi papá. Él nos aseguró que era algo bien, que tenía garantía, que no era algo ilegal o algo malo, que estaba avalado por la constructora que ellos tenían”, recordó.
La joven sostuvo que la intención era hacer rendir el dinero que tenían disponible para no mantenerlo inmovilizado y poder realizar otras inversiones. “Nosotros entramos como una forma de hacer mover el dinero para no tenerlo parado, para hacer otras inversiones”, explicó.
La entrega del dinero y la firma de los convenios
La testigo recordó que acompañó a su padre hasta una oficina ubicada sobre una avenida, donde fueron atendidos por una mujer a quien identificó como la madre de los integrantes de la familia Spaggiari. También mencionó la presencia de una nieta.
Según relató, fue esta última quien le hizo firmar la documentación correspondiente a la inversión. En esos papeles figuraban el monto entregado y las condiciones de devolución, aunque no pudo precisar si se identificaba expresamente a la persona que recibía los fondos.
“Me hice firmar unos papeles que decían cuánto dinero yo puse. Creo que no decía quién lo recibió, me parece que decía Grupo Spaggiari”, contó.
Cuando le exhibieron la denuncia que había realizado, reconoció su firma y pudo reconstruir algunos detalles de la operación. En el documento constaba que era inversora desde el 7 de junio de 2022, por un monto de 20.000 dólares.
A partir de esa referencia, comenzó a recordar que las inversiones se habían realizado en distintas etapas junto con su padre. Según explicó, inicialmente él había colocado 30.000 dólares y, posteriormente, ambos realizaron otra operación por 20.000 dólares. En esa segunda inversión, ella aportó 10.000 dólares y su padre le entregó otros 10.000.
La joven aclaró que se habían confeccionado contratos diferentes para las distintas operaciones y que no recordaba con certeza si los convenios contemplaban algún tipo de garantía.
Al ser consultada sobre cómo se concretó la entrega del dinero, precisó que la nieta (sobrina de los Spaggiari) fue quien recibió los fondos y los guardó, mientras que ella firmó la documentación correspondiente. “Me hizo firmar este papel que te digo que decía cuánto pusimos, cuánto le iban a volver y todo. Ella nos recibió el dinero, la nieta guardó el dinero y listo”, relató.
Los intereses se cobraban en la oficina
La estudiante explicó que, durante el período en que los pagos se realizaron con normalidad, ella y su padre concurrían a la oficina para cobrar los intereses. Según recordó, los pagos se efectuaban todos los meses o cada dos meses y eran entregados por otra mujer que, de acuerdo con su relato, era la encargada de distribuir los intereses a los inversores.
Inicialmente, la testigo creyó que había cobrado durante aproximadamente un año, aunque luego corrigió ese recuerdo y señaló que posiblemente no habían llegado a completar ese período.
Al ser consultada sobre cuándo dejaron de cobrar, la joven ubicó el comienzo de los problemas hacia fines de 2022 o principios de 2023. Según relató, al principio recibieron explicaciones vinculadas con demoras y dificultades para cumplir con los pagos. Con el tiempo, sin embargo, la situación se prolongó y dejaron de obtener respuestas. La testigo recordó que, después de las primeras explicaciones, ya no les contestaban cuando intentaban comunicarse con la firma.
Fuente: Rafaela Noticias






