La Escuela Inmaculada Concepción de Santa Fe puso en marcha una propuesta para que las familias acuerden voluntariamente retrasar la entrega del primer celular personal a los chicos, al menos hasta el ingreso al nivel secundario. La iniciativa busca generar conciencia sobre el impacto del uso temprano de dispositivos digitales y fortalecer el diálogo entre padres y madres.
En diálogo con la radio, el rector de la institución, el padre Emmanuel Sicre, explicó que la propuesta surgió ante la preocupación por el acceso sin límites a internet y las consecuencias que puede tener en el aprendizaje y la convivencia escolar.
“Nos queríamos hacer cargo de poder hacer algo”, sostuvo Sicre, quien señaló que la escuela busca convertirse en un espacio de acompañamiento para que las familias puedan establecer acuerdos sobre la entrega de dispositivos, el tiempo frente a las pantallas y el acceso a perfiles personales en redes sociales.
Un acuerdo voluntario entre las familias
El rector destacó que la iniciativa no apunta a imponer prohibiciones, sino a promover el sentido común y la responsabilidad compartida. En ese sentido, remarcó que los adultos tienen un papel central en la regulación del uso de la tecnología durante la infancia.
“No podemos delegarlo, ni hay que demonizar la tecnología”, afirmó, y planteó la necesidad de dialogar con los chicos, ayudarlos a desarrollar vínculos presenciales y fomentar actividades recreativas fuera del mundo digital.
Además, advirtió sobre las dificultades de atención, los problemas de sueño y los obstáculos para relacionarse cara a cara que pueden aparecer cuando el uso de las pantallas ocupa demasiado espacio en la vida cotidiana.
Cómo se implementará la propuesta
Según explicó Sicre, el acuerdo necesita la adhesión de más del 50% de las familias de cada sala o grado para ponerse en marcha. La iniciativa se renovará anualmente y permitirá incorporar o modificar pautas según las necesidades de cada grupo.
La escuela tendrá la función de facilitar el espacio para el diálogo y la organización, mientras que el cumplimiento de los compromisos quedará en manos de las familias.
Tras las primeras reuniones presenciales y virtuales, la propuesta generó interés entre los padres y madres de la comunidad educativa. Desde la institución esperan que la experiencia pueda extenderse a otros establecimientos y contribuya a construir hábitos digitales más saludables desde la infancia.
Fuente: Rafaela Noticias







