Los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 modificaron durante varios meses la dinámica del barrio Martín Fierro, donde se construyó parte de la infraestructura deportiva y se desarrollaron actividades vinculadas al evento. Con el cierre de la competencia, Rafaela Noticias dialogó con Daniel Deramo, referente vecinal, y Diego, comerciante del sector, para conocer cómo vivieron esta experiencia desde el barrio y desde la actividad comercial.
Deramo señaló que el proceso tuvo aspectos positivos y negativos para los vecinos. “Esto tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Creo que para el barrio es muy bueno, para Rafaela es muy bueno”, sostuvo.
Durante los meses previos a los Juegos, los vecinos convivieron con obras, movimiento de tierras, calles intervenidas y pruebas de sonido. Según explicó, en algunos momentos hubo reclamos por los ruidos y por las dificultades que generaban las intervenciones, aunque destacó que la convivencia entre vecinos y comerciantes se desarrolló de manera mayormente favorable.
En relación con los inconvenientes que todavía persisten, Deramo remarcó que algunos problemas en las calles continúan. Mencionó especialmente los trabajos de mejoramiento realizados antes de los Juegos y señaló que las primeras lluvias volvieron a generar dificultades. En ese sentido, expresó su expectativa de que las tareas pendientes puedan completarse antes de la llegada de lluvias más intensas.
Una buena respuesta de los vecinos
Con el inicio de los Juegos, el barrio comenzó a recibir una importante cantidad de personas y vehículos. Desde la Comisión Vecinal señalaron que, pese al cambio en la dinámica cotidiana, la respuesta de los vecinos fue mayormente positiva.
“Los vecinos todos se acercaron a ver. El que no pudo entrar lo vio de afuera, de su propia casa”, explicó Deramo, quien destacó el comportamiento de los habitantes del sector frente a la llegada de público.
La gran cantidad de autos también generó algunas dificultades para estacionar y circular, aunque aseguró que no recibió reclamos significativos vinculados con molestias ocasionadas por los eventos.
Más movimiento y crecimiento de las ventas
Desde el sector comercial, Diego destacó que el desarrollo de los Juegos representó una oportunidad para recuperar movimiento después de meses en los que las obras habían afectado el flujo habitual de personas.
“El comienzo de la obra determinó que se cortaran calles y el flujo de gente no era el mismo hasta hace algunos meses atrás, pero a partir de un mes a la fecha, sin lugar a dudas crecieron las ventas”, explicó.
El comerciante señaló que los FanFests generaron jornadas de gran movimiento y que las ventas incluso superaron las expectativas que tenían antes del comienzo de la competencia.
El negocio, ubicado en la esquina de Salva y Poshi, lleva 13 años en el sector. Durante ese período atravesó distintas etapas, entre ellas la pandemia y diferentes momentos de dificultades económicas. Según relató, los Juegos Suramericanos generaron un incremento importante en las ventas.
Stock, horarios extendidos y nuevas propuestas
La llegada de miles de personas también obligó al comercio a modificar su funcionamiento. Diego explicó que tuvieron que aumentar el stock y aprender sobre la marcha a partir de la cantidad de público que asistía a cada jornada.
Entre los eventos que mencionó como especialmente positivos para las ventas estuvieron los recitales de Turf, Los Tipitos, Los Pericos, Cachodeicas y Coty Hernández.
Además, el comercio extendió su horario habitual. “Habitualmente el horario de cierre era las 22 horas. Ya a partir del comienzo de los juegos estuvimos cerrando cercana a la hora de medianoche”, explicó.
También incorporaron comidas al paso, como choripanes, hamburguesas y “vasipán”, con precios que buscaron mantener accesibles para las familias.
La propuesta tuvo buena respuesta y, según anticipó, podría repetirse durante los próximos eventos que se desarrollen en el sector, especialmente cuando haya recitales u otras actividades en el microestadio.
Las obras que quedan para el barrio
Uno de los aspectos destacados por ambos entrevistados fue la infraestructura que quedó en la zona. Deramo remarcó especialmente el pavimento y la iluminación incorporados durante el proceso de preparación de los Juegos.
“Gracias a esto que se hizo, hoy tenemos pavimento, tenemos más luces. Para el barrio va a servir”, sostuvo.
También mencionó el impacto que podría tener el microestadio a futuro, en la medida en que continúe siendo utilizado para eventos que convoquen público.
Desde la mirada comercial, Diego coincidió en que las nuevas conexiones viales y el incremento del movimiento de personas y vehículos modificaron el ritmo de la zona.
Un balance positivo, con expectativas hacia adelante
Al momento de hacer un balance, ambos destacaron los cambios que experimentó el sector. Desde el comercio, Diego consideró que el evento significó un impulso luego de años de trabajo y diferentes dificultades.
“Sentimos que este espaldarazo de los Juegos Suramericanos hizo de que el negocio resurja, tenga un nuevo comienzo”, afirmó.
En tanto, Deramo destacó que la infraestructura y la iluminación representan un cambio importante para el oeste de Rafaela y planteó la importancia de que los espacios continúen utilizándose una vez finalizados los Juegos.
“Creo que ha hecho un cambio para la zona oeste muy, muy grande”, expresó, y sostuvo que el uso de las instalaciones durante los fines de semana podría contribuir a generar mayor movimiento en el sector.
Sin embargo, los vecinos también saben que las obras no terminan con el cierre de la competencia. Según señalaron durante la entrevista, todavía quedan trabajos pendientes y se espera que continúe el movimiento de maquinaria durante los próximos meses.
De esta manera, mientras los Juegos Suramericanos llegan a su cierre, el barrio Martín Fierro comienza a transitar una nueva etapa, marcada por las mejoras en infraestructura, un mayor movimiento comercial y la expectativa de que el espacio deportivo continúe generando actividades y circulación de personas.
Fuente: Rafaela Noticias






