La competencia de Ómnium femenino en el Velódromo Invencible concluyó con la consagración de la colombiana Lina Hernández, quien obtuvo la medalla de oro al sumar un total de 156 puntos tras las cuatro disciplinas. El podio lo completaron la venezolana Verónica Abreu, ganadora de la medalla de plata con 128 unidades, y la argentina Julieta Benedetti, quien se adjudicó el bronce con 127 puntos.
En la prueba decisiva de la carrera por puntos —disputada sobre 80 vueltas y 20 kilómetros—, Hernández acumuló 36 unidades en la prueba y aseguró la cima general. Por su parte, la uruguaya Paola Silva finalizó en la cuarta posición de la tabla general con 120 puntos, la chilena Scarlet Cortés ocupó el quinto lugar con 116 puntos y la peruana Alejandra Huamaní se ubicó última con 74 unidades.
El remate decisivo y el análisis de la prueba
Abreu consiguió asegurar el segundo lugar tras un remate en el octavo y último sprint, donde sumó 10 puntos para cerrar la carrera con 22 unidades en la prueba.
«La verdad me sentí súper súper bien, sentí muy buenas piernas desde la mañana. He prepared muchísimo esta prueba, prácticamente he dedicado a esto», declaró la ciclista tras finalizar la competencia. Sobre el desarrollo estratégico de la carrera, agregó: «Yo creo que desde el inicio, en el scratch, ya me acerqué muchísimo. Como todo el mundo sabe, en la pura punta es donde realmente se decide y todo se puede voltear».
Respecto a la definición frente a la ganadora del oro, Abreu señaló: «Se nos fue la colombiana tristemente y se nos alejó mucho por los puntos. Sin embargo, ahí es donde se terminó de pelear la medalla».
Superación personal y dedicatoria
Al reflexionar sobre el proceso previo para alcanzar el podio, la deportista detalló los obstáculos enfrentados en su preparación: «He pasado años en poco acoso psicológico, mucha presión tanto personal como de otras personas que permití y la he pasado mal. Sin embargo, gracias a mi círculo de contención estoy hoy aquí».
Abreu también comparó su momento actual con participaciones anteriores: «Pienso en Verito de los Juegos Suramericanos en Asunción, que la pasó muy mal y nunca paró de llorar. Hoy está muy orgullosa de mí».
«A Venezuela me está esperando toda mi familia seguramente con una emoción muy grande, pero realmente esta medalla va a todos los venezolanos porque anteriormente pasamos un momento muy triste como fue el doble terremoto y siento que esta alegría se la merece el país», concluyó Abreu.
Fuente: Rafaela Noticias







