No hay resultados
Ver todos los resultados
  • LOCALES
  • SUCESOS
  • REGIONALES
  • PROVINCIALES
  • NACIONALES
  • INTERÉS GENERAL
  • NEGOCIOS
  • DEPORTES
  • CULTURA
Bien Despiertos
  • LOCALES
  • SUCESOS
  • REGIONALES
  • PROVINCIALES
  • NACIONALES
  • INTERÉS GENERAL
  • NEGOCIOS
  • DEPORTES
  • CULTURA
No hay resultados
Ver todos los resultados
Home NOTICIAS DESTACADAS

Un disparo, dos versiones: el duro contrapunto entre Fiscalía y defensa por el crimen de Los Nogales que el Juez deberá resolver

Fiscalía y defensa ofrecieron versiones opuestas sobre los segundos previos al disparo que mató a Oscar Elvio Feulien. La acusación pidió 15 años para Romero y la defensa reclamó su absolución.

14/09/2026
152
COMPARTIDO
1.9k
VISTAS
Share on FacebookShare on Twitter

El juicio por el homicidio de Oscar Elvio Feulien de 45 años llegó a una instancia decisiva con dos reconstrucciones completamente opuestas sobre lo ocurrido aquella tarde del 2 de octubre de 2024 en barrio Los Nogales.

De un lado, el fiscal Martín Castellano sostuvo que la prueba permitió reconstruir una secuencia concreta: Fernando Romero salió de su vivienda con una escopeta calibre 16, pidió que las personas que habían ingresado (cuatro en total con la víctima) al patio se retiraran, levantó el arma en una primera oportunidad, la bajó cuando Feulien retrocedió y, cuando la víctima volvió a acercarse, volvió a levantarla y efectuó el disparo que terminó con su vida.

Del otro, el defensor Federico Scarinci pidió mirar exactamente la misma secuencia desde la perspectiva de un hombre de 73 años, con problemas de salud, solo en su vivienda y que —según la defensa— se encontró de manera repentina con cuatro hombres dentro de su propiedad.

Ese contrapunto atravesó prácticamente todos los alegatos presenciados por RAFAELA NOTICIAS en la sala 3 de los Tribunales de Rafaela.

El segundo previo al disparo

Para la Fiscalía, el contexto puede explicar que Romero sintiera miedo, inseguridad, sorpresa o confusión, pero no alcanza para transformar esa percepción en una agresión ilegítima. Castellano hizo especial hincapié en la diferencia entre el contexto general y lo que ocurrió inmediatamente antes del disparo. Recordó que el ingreso había sido precedido por comunicaciones telefónicas y que la puerta fue abierta desde el interior por una persona que vivía en el lugar. Incluso si Romero no había autorizado personalmente el ingreso, sostuvo el fiscal, eso no convierte automáticamente en legítima cualquier reacción posterior.

La pregunta central planteada por la acusación fue qué estaba haciendo concretamente Feulien en ese instante y qué estaba haciendo Romero cuando disparó. Según la reconstrucción fiscal, los tres acompañantes de Feulien comenzaron a retirarse luego de que Romero les indicara que se fueran. Feulien, en cambio, permaneció y volvió a acercarse. Para la acusación, no hubo una agresión física, una amenaza concreta ni un intento de quitarle el arma a Romero.

La defensa leyó esos mismos movimientos de manera completamente diferente. Scarinci sostuvo que no se puede analizar la escena con la tranquilidad de quien conoce el desenlace. Para la defensa, Romero estaba solo, tenía 73 años, padecía patologías médicas y había atravesado episodios de desorientación vinculados a problemas de diabetes.

También puso en discusión la diferencia de edad y contextura física entre Romero y quienes ingresaron al lugar, además de los antecedentes de robos que, según planteó, habían generado en el hombre una preocupación permanente por su seguridad. En ese contexto, el acercamiento de Feulien después de que los demás comenzaran a retirarse podía ser interpretado, según la defensa, como una amenaza concreta e inminente. Además Scarinci hizo hincapié en que el ingreso de Feulién y sus acompañantes a la propiedad de Romero fue ilegal, dado que la persona que les abrio no estaba autorizada para hacerlo ya que no era la dueña de la casa.

Camioneta en que llegó la víctima y tres personas más a la casa de Romero.
Camioneta en que llegó la víctima y tres personas más a la casa de Romero.

La escopeta: preparación deliberada o reacción bajo estrés

Otro de los puntos centrales fue qué significó que Romero manipulara la escopeta antes del disparo. La Fiscalía sostuvo que el arma estaba en condiciones normales de funcionamiento y que la secuencia registrada por las cámaras mostraba movimientos compatibles con la preparación del arma, su dirección hacia Feulien y finalmente el disparo a corta distancia contra una zona vital.

Para Castellano, no se trató de un único movimiento reflejo. La acusación destacó que Romero tuvo una primera oportunidad de bajar el arma cuando Feulien retrocedió y que, después, volvió a levantarla cuando la víctima se acercó nuevamente. Esa secuencia, sumada a la distancia y al lugar donde impactó el disparo, fue utilizada para sostener la existencia de dolo, al menos eventual.

La defensa rechazó esa interpretación. Scarinci sostuvo que el arma también fue utilizada inicialmente como elemento de disuasión: Romero habría salido con la escopeta apuntando hacia abajo y haciendo gestos para que se fueran. Para la defensa, el hecho de haber montado el martillo de la escopeta no necesariamente demuestra una decisión deliberada de matar, sino que pudo constituir una advertencia frente a personas que se encontraban dentro de su propiedad.

La diferencia entre ambas posturas quedó expuesta en una misma pregunta: para la Fiscalía, montar y volver a apuntar el arma fue parte de una secuencia consciente que terminó en un disparo intencional; para la defensa, fue una reacción producida dentro de una situación de miedo y estrés que se desarrolló en apenas un minuto y medio.

La otra discusión: ¿podía haber sido un disparo accidental?

La defensa también cuestionó que se hubiera descartado con certeza la posibilidad de un disparo involuntario. Scarinci puso el foco en la pericia realizada sobre la escopeta y cuestionó que no se hubiera podido establecer científicamente la fuerza exacta necesaria para accionar el disparador en las condiciones en que se encontraba el arma al momento del hecho.

Según planteó, la apreciación sobre si el disparador era más o menos sensible tenía un componente subjetivo y existían herramientas, como un dinamómetro, que podían aportar una medición objetiva. La defensa también mencionó el testimonio de una de las testigos sobre un eventual segundo disparo después de que Romero arrojara el arma al piso. Para Scarinci, esa circunstancia no podía ser minimizada porque mantenía abierta la posibilidad de un comportamiento anómalo del arma. Con ese argumento, volvió a plantear como alternativa el homicidio culposo.

La Fiscalía, en cambio, sostuvo que una eventual descarga posterior no explica el disparo mortal. El primero se produjo cuando Romero tenía el arma bajo su control, la había preparado y la había dirigido hacia Feulien. Para la acusación, no hubo una caída, golpe o falla mecánica previa que permita explicar el disparo fatal como accidental.

Legítima defensa, defensa putativa y absolución

La discusión jurídica terminó concentrándose en el concepto de legítima defensa. La defensa sostuvo que Romero pudo haber actuado convencido de que enfrentaba un peligro inminente. Scarinci habló de una posible legítima defensa putativa, es decir, una situación en la que la persona cree que existe una agresión que justifica su reacción aunque esa agresión no exista objetivamente. También planteó la posibilidad de una legítima defensa privilegiada y, en forma alternativa, la figura del homicidio culposo.

Para la defensa, el contexto era determinante: cuatro personas ingresaron a la propiedad, Romero era un hombre de edad avanzada, tenía problemas de salud, había sufrido episodios de desorientación y existía un antecedente de robos que, según su planteo, explicaba el temor que experimentaba.

La Fiscalía reconoció que todos esos elementos podían explicar el estado emocional de Romero, pero marcó un límite: el miedo o la percepción subjetiva de peligro no reemplazan la existencia de una agresión ilegítima actual o inminente. Por eso, Castellano pidió descartar tanto la legítima defensa como su modalidad putativa y sostuvo que Romero debe responder por el homicidio doloso agravado por el uso de arma de fuego y por la tenencia no autorizada del arma.

La Fiscalía solicitó una pena de 15 años de prisión efectiva, además de mantener, en caso de condena, el régimen de prisión domiciliaria mientras la sentencia no quede firme, atendiendo a su edad y sus condiciones médicas.

La defensa, en cambio, pidió directamente la absolución de Romero.

El pedido de la familia y la disculpa del acusado

Fuera de la discusión técnica sobre el dolo, la legítima defensa o el funcionamiento del arma, también quedó expresado el impacto que el crimen tuvo en la familia de Feulien. La hermana de la víctima tomó la palabra y habló del dolor que atraviesa la familia desde la muerte del hombre de 45 años.

Cuestionó especialmente que Romero pueda continuar bajo prisión domiciliaria por su edad o sus enfermedades y reclamó que, si recibe una condena, cumpla la pena en una cárcel. También puso en duda el argumento de los robos previos utilizado por la defensa. “Si tanto dice que lo robaban, ¿por qué no hizo la denuncia?”, planteó durante su intervención. Su pedido fue concreto: que Romero vaya preso y que la Justicia tenga en cuenta el impacto que el hecho tuvo sobre la familia de Feulien.

Romero también habló, pero lo hizo antes de los alegatos. Escuetamente dijo que pedía perdón y que nunca había querido cometer el homicidio.

Ahora será el juez Gustavo Javier Bumaguin quien deberá resolver el próximo miércoles entre estas dos reconstrucciones de un mismo episodio: la de la Fiscalía, que ve un disparo deliberado precedido por una secuencia consciente de preparación y apuntado; y la de la defensa, que sostiene que Romero actuó desde el temor, la vulnerabilidad y la convicción de estar defendiéndose dentro de su propia casa.

 

Fuente: Rafaela Noticias

Etiquetas: dr martin castellanofederico scarinciGustavo Bumaguin
Anteriot

El petróleo vuelve a poner presión sobre la inflación y complica el escenario económico argentino

Siguiente

Nuevo cartel de ingreso al Güemes: “Todo lo que se hace en el barrio es bienvenido”

Siguiente

Nuevo cartel de ingreso al Güemes: “Todo lo que se hace en el barrio es bienvenido”

© 2021 Bien Despiertos

Navegá por el sitio

  • LOCALES
  • SUCESOS
  • REGIONALES
  • PROVINCIALES
  • NACIONALES
  • INTERÉS GENERAL
  • NEGOCIOS
  • DEPORTES
  • CULTURA

Seguinos

No hay resultados
Ver todos los resultados
  • LOCALES
  • SUCESOS
  • REGIONALES
  • PROVINCIALES
  • NACIONALES
  • INTERÉS GENERAL
  • NEGOCIOS
  • DEPORTES
  • CULTURA

© 2021 Bien Despiertos

Desarrollado por Brújula Estudio